Gutiérrez
continúa refugiado en residencia brasileña en Quito |
|||
Al
menos medio centenar de quiteños permanecen desde la noche del
jueves en vigilia en los alrededores de la residencia diplomática,
bloqueando los accesos del lugar para evitar una presunta salida del ex
jefe de estado.
Piedad Torres, una de las protestantes que trasnochó en el lugar, dijo a una estación de radio que "de aquí no sale, no lo vamos a dejar salir porque debe ir a la cárcel por todo lo que nos ha hecho". "Brasil debe entregarlo, es un prófugo de la justicia", afirmó José Molina. En tanto, el recién posesionado canciller Antonio Parra, consultado acerca de los cuestionamientos de algunos representantes diplomáticos en la Organización de Estados Americanos por la destitución de Gutiérrez, dijo que "el tema de la OEA es desconcertante". "En cuatro meses de dictadura, en que se pidió (a la OEA) por todos los medios ... su intervención, su opinión, que mande relatores para hacer informes, nadie movió un dedo, ahora que estamos 24 horas en democracia, que hemos reconquistado la institucionalidad, el estado de derecho, la OEA comienza a moverse", añadió. Fue una referencia a la decisión de la OEA en Washington de reunirse el viernes para escuchar las explicaciones del embajador ecuatoriano sobre la forma en que Gutiérrez fue sacado del poder por el Congreso, que utilizó la figura de "abandono del cargo" para removerlo. El Congreso depuso el miércoles a Gutiérrez, presionado por miles de personas que protestaban en las calles exigiendo la renuncia de los representantes de los tres poderes del Estado. De inmediato se sumaron las fuerzas armadas quitándole el apoyo al gobierno. El vicepresidente Alfredo Palacio, siguiendo la sucesión constitucional, fue posesionado en reemplazo de Gutiérrez. Salida Poco después se conoció que Gutiérrez estaba refugiado en la residencia del embajador Sergio Florencio Sobrinho, la que de inmediato fue sitiada por manifestantes que exigían a gritos que Brasil no le conceda asilo diplomático. "Lula, amigo, no les des asilo", era el grito más repetido por los manifestantes concentrados en el acceso principal de la residencia, que da a la avenida 12 de Octubre, una de las más transitadas del noroeste de la ciudad. En el lugar se encuentran decenas de policías que custodian la residencia brasileña. La residencia brasileña, se ha constituido en el único foco de tensión social en esta ciudad, con protestas pacíficas alimentadas relativamente por pocos ciudadanos. El comercio, la banca y las actividades laborales se mantienen normales, excepto la escolar suspendida hasta el lunes para precautelar la seguridad de los niños y jóvenes. El miércoles la ciudad era un caos, con marchas de protesta generalizadas y con grupos enfrentándose a la policía en el centro capitalino, llevando a la caída de Gutiérrez, acusado de injerencia en las otras funciones del estado y de reiterados actos inconstitucionales. Notas relacionadas |
|||