| El
jerarca de la Iglesia Católica en Honduras reaccionó satisfecho
de la condonación otorgada al país, que permitirá
reducir la deuda externa de unos 5 mil millones de dólares a menos
de dos mil, según estimaciones dadas a conocer por el propio presidente
Ricardo Maduro.
En la última década la Iglesia Católica ha gestionado
el perdón de la deuda que ata a las economías de los países
pobres, especialmente de África y de América Latina con
los países ricos y que agranda la brecha y las exclusiones en el
mundo.
La lucha de la Iglesia ha sido liderada por el cardenal Rodríguez
Maradiaga, inicialmente, por mandato de su santidad Juan Pablo II.
Hace
apenas unas semanas el nuevo Papa, Benedicto XVI, instruyó a una
misión eclesiástica en la que también participa el
cardenal hondureño a fin de ablandar la política crediticia
de las naciones del primer mundo.
Luego de que Honduras ha alcanzado los beneficios de condonaciones significativas
de su deuda en más de un 60 por ciento y, además, se ha
hecho acreedora a una donación de más de dos mil millones
de lempiras de la Cuenta del Milenio, el cabeza de la Iglesia hondureña
ha reafirmado la necesidad de que esos fondos se destinen verdaderamente
a beneficiar a los más pobres.
“No hay derecho que se siga con la misma adicción a la corrupción”,
enfatizó el cardenal Rodríguez Maradiaga.
Agregó que el país requiere que los caudales se manejen
con honestidad e insistió en decir que gran parte de los dineros
que llegaron a Honduras en calidad de prestamos para combatir la pobreza
“se destinaron a enriquecer a unos pocos, por lo que se trata de
dineros manchados con lagrimas y sangre y eso impedirá que los
que lo robaron los disfruten” enfatizó.
Asimismo, hizo un llamado a la población a denunciar los hechos
de corrupción o de irregularidad que conozcan y ante los cuales
nadie debe quedarse pasivo.
Mal mensaje
Asimismo, Rodríguez se refirió a la determinación
de la Junta de Transición nombrada por el Congreso hondureño
para transformar la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH),
quienes de entrada se auto acreditaron jugosos salarios.
Esta acción de los nuevos funcionarios del Alma Máter fue
calificada de decepcionante por parte del cardenal Oscar Andrés
Rodríguez, especialmente, dijo, porque incluso hay una ley que
regula como deben ser los pagos de estos funcionarios.
“¿Cómo podemos progresar con un país así?”
se preguntó el cardenal refiriéndose a la acción
de la Junta de Transición la que según dijo envió
un signo “pésimo” a la sociedad hondureña con
sus primeras actuaciones.
|