Avión de JetBlue realiza aterrizaje
forzoso en Los Angeles |
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Una vez que el avión se detuvo completamente, los pasajeros pudieron desalojar la aeronave por su propio pie y con todo su equipaje de mano por una escalera que fue instalada en la puerta delantera del aparato. El avión, un Airbus 329 de la compañía JetBlue, despegó del aeropuerto Bob Hope, antes Burbank y situado al norte de Los Angeles, a las 15:00 hora local (22:00 GMT) con destino al aeropuerto JFK de Nueva York con un pasaje de 139 personas y seis tripulantes. Nada más despegar, el piloto del avión informó de problemas técnicos en la parte delantera de la aeronave. "Nos dijo que se había encendido uno de los indicadores de emergencia y se dirigió al aeropuerto de Long Beach para que pudieran hacer contacto visual y saber cuál era el problema", declaró Mike Michelli, uno de los pasajeros del avión. Al parecer, el problema estaba situado en el tren de aterrizaje de la parte delantera del avión, al quedarse bloqueada la rueda con un giro de 90 grados respecto a la posición en la que debería de estar. El avión comenzó a sobrevolar la ciudad de Los Angeles, en el área de la costa, para consumir el mayor volumen de combustible posible antes de comenzar el aterrizaje de emergencia. En el aeropuerto internacional de Los Angeles el avión fue recibido por una veintena de unidades de la policía y 35 camiones de bomberos preparados para el aterrizaje forzoso. Además, todos los vuelos fueron cancelados temporalmente para permitir la entrada del aparato averiado en cualquiera de las pistas. Durante la maniobra, el piloto intentó aterrizar sobre las ruedas traseras manteniendo la parte delantera levantada todo lo posible para evitar mayores problemas al posarse en el tren de aterrizaje estropeado. "Las azafatas nos gritaron continuamente "agárrense!", "agárrense!", "agárrense!" mientras el avión hacía el aterrizaje", dijo Michelli, que también recordó el gran aplauso con el que los pasajeros recibieron el momento en el que finalmente se detuvo el avión. Aunque el roce del tren de aterrizaje delantero generó numerosas chispas al chocar con el suelo, un portavoz del aeropuerto aseguró que nunca hubo peligro de incendio. Al parecer el piloto intentó frenar el avión con los motores en lugar de con el freno para evitar una mayor fricción en esas ruedas. Como anécdota, los vuelos de JetBlue ofrecen servicio de televisión dentro de la cabina y los pasajeros pudieron seguir las incidencias de su vuelo, retransmitida por las televisiones locales, hasta minutos antes del aterrizaje. Según el experto en aviación Bob Orr, la compañía Jet Blue, una de las aerolíneas de bajo coste con unos cinco años de servicio, tiene un historial "impecable" en cuanto a la seguridad de sus vuelos. El
alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, se trasladó al aeropuerto
de Los Angeles para estar presente en el momento del aterrizaje de emergencia
y dar su enhorabuena a los pasajeros y la tripulación. EFE
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