06 de octubre de 2005

  • Más de 16 candidatos se pelearán los cargos en juego en el Ejecutivo, el Congreso y las alcaldías
  • El proceso electoral tendrá un costo de 20 millones de lempiras, casi un millón de dólares

Roxana Cardona
Proceso Digital

Tegucigalpa - Unos 3.6 millones de hondureños serán convocados para ejercer el sufragio el próximo 27 de noviembre de este año y elegir a las nuevas autoridades que dirigirán los destinos de la nación en el periodo 2006-2010, según información oficial proporcionada por el Registro Nacional de las Personas.

Esta masa de electores elegirán al nuevo presidente de Honduras de entre los candidatos Porfirio Lobo Sosa, del Partido Nacional; Manuel Zelaya Rosales, del Partido Liberal; Juan Ramón Martínez, de la Democracia Cristiana; Juan Almendarez Bonilla de la izquierdista Unificación Democrática y Carlos Sosa Coello del Partido Innovación y Unidad (PINU).

El RNP, organismo que rectora la identificación de los hondureños, tiene inscritos en sus archivos a cuatro millones de ciudadanos, pero de estos no todos están habilitados para ejercer el sufragio.

Entre los inscritos hay que descartar del proceso eleccionario a los difuntos, militares, policías y personas que guardan prisión, que en suma contabilizan unas 500 mil personas.

Se calcula que entre los nuevos votantes hay 500 mil jóvenes listos para ejercer el sufragio por primera vez en los procesos electorales, quienes representan el quince por ciento del padrón electoral.

Los delegados
Para garantizar el proceso eleccionario, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) capacita actualmente a unos 130 mil delegados de mesas, que serán los encargados de vigilar por la imparcialidad del proceso y de hacer el escrutinio final de las mesas electorales.

De acuerdo con la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas, en cada mesa receptora habrá un delegado representando a cada partido político con su respectivo suplente.

Cada mesa contara con tres urnas, una para presidentes, otra para alcaldes y otra para diputados, lo que quiere decir que en total se dispondrá con unas 40 mil cabinas individuales para que la gente pueda ejercer el sufragio sin problemas y en absoluto secreto como manda la ley.

Las cabinas son similares a las utilizadas en el pasado proceso eleccionario interno de los partidos políticos y están elaboradas a base de cartón identificados con el mapa de Honduras y con las iniciales del Tribunal Supremo Electoral (TSE)

El magistrado presidente del TSE, Arístides Mejía, dijo que al menos doce millones de papeletas serán utilizadas en el proceso eleccionario de las que se prevé tendrán un costo estimado de 20 millones de lempiras.

La impresión y elaboración de este material está ha cargo de cinco imprentas, que también elaboraron las papeletas de las elecciones internas.

En los comicios primarios realizados a inicios del 2005 se elaboraron 15 millones de papeletas, cuyo costo fue similar al que se está invirtiendo en los comicios que están por realizarse en los próximos días.

El escrutinio
Cómo votar
Se estima que a las 9 de la noche se tendrá contabilizado el sesenta por ciento de las papeletas para presidente. Según informó el Secretario del Tribunal Supremo Electoral, Agusto Aguilar.

Para poder capturar la información, inmediatamente después de terminado el escrutinio, el Tribunal desplazará a un grupo de personas a nivel nacional para que vía fax remitan los resultados a la unidad central, ubicada en Tegucigalpa.

El escrutinio de los votos dará inicio con el conteo de las papeletas para presidente, luego los diputados y por ultimo las de alcalde.

De acuerdo a la Ley Electoral, las primeras papeletas escrutadas se hará en las mesas receptoras y posteriormente las actas de cierre serán remitidas personalmente por el presidente y secretario de los Tribunales Municipales Electorales.

En la papeleta se podrá colocar cualquier símbolo o marca, siempre y cuando no ofenda la moral y las buenas costumbres, según lo dispuesto en la Ley Electoral y de los Organismos Políticos.

Un circulo, pleca, cruz, raya horizontal o vertical cualquiera de estos signos mencionados será valido, con tal que esté dentro del recuadro específico y que no haya rayado la cara del candidato.

Las autoridades del TSE esperan que con estas distintas opciones que tiene el votante a la hora de elegir a las autoridades se reduzca el número de votos nulos.

En los pasados comicios eleccionarios del 2001 se contabilizaron más de 8 mil votos nulos y en 1993 se reportaron 46 mil, de acuerdo con los datos que tiene el Tribunal Supremo Electoral.

Los cargos en juego
De acuerdo al TSE, las papeletas llevarán las fotografías de unos 16,270 candidatos que aspiran a un cargo público en el próximo gobierno en el nivel electivo de presidente, vicepresidente, alcaldes y regidores, diputados propietarios y suplentes al Congreso Nacional.

Como es típico en la política criolla hondureña, los principales aspirantes a la presidencia han mantenido a lo largo del proceso, que culmina el 27 de noviembre una campaña confrontativa, alejada de propuestas reales a los más ingentes problemas que afectan a los hondureños.

El costo del proceso
El director financiero del TSE, Darío Valladares, informó a Proceso Digital que el costo del proceso electoral general será de 160 millones de lempiras, la mayoría de los cuales provendrá de fondos nacionales y de ayudas de países amigos como Japón y Suecia.

Por ejemplo, Japón destino 56 millones de lempiras para la compra de material y Suecia donó dos millones de dólares para la movilización de la Policía y el Ejército, capacitación a delegados de mesas y para la investigación de los tribunales departamentales y locales.

Valladares señaló que para este proceso electoral, el Tribunal Supremo Electoral cuenta con un nuevo sistema adquirido a un costo de 8 millones de dólares, que de acuerdo a las especificaciones del contrato es el más grande en América Central.

Los equipos y programas son totalmente nuevos con una tecnología de punta que garantizará mayor seguridad a la hora de realizar las elecciones.

Los únicos elementos que han sido conservados del sistema anterior son los procesadores que se encargan de cortar y laminar la tarjeta de identidad.