Cardenal
Rodriguez exhorta a países de la OPEP a la solidaridad |
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El arzobispo llamó a los países que disfrutan de los beneficios del crudo a cobrar conciencia de la grave situación y a mostrar su solidaridad formando un "lobby" en alianza con los pobres. "Es increíble lo que ganan los países productores de petróleo", señaló el arzobispo y subrayó que el mundo necesita la ayuda de la OPEP, que debería compartir su riqueza con los necesitados. Advirtió también en sus declaraciones a EFE de que ayudar a los países pobres equivale a hacer una contribución para remediar el problema de la migración, puesto que "nadie sale de su país porque quiere", sino que la gente lo hace por necesidad. Rodríguez Maradiaga aprovechó una estancia de varios días en Austria para entrevistarse con altos representantes de la vida política de la república alpina, que en 2006 será sede de la presidencia comunitaria y de la cumbre de la Unión Europea (UE) con Latinoamérica. El arzobispo entregó más de 31.000 postales con el lema "Ponga fin a la pobreza", firmadas por austríacos en parte tan destacados como el arzobispo de Viena, cardenal Christoph Schoenborn, y la Premio Nobel de Literatura Elfriede Jelinek al jefe de gobierno austríaco, Wolfgang Schuessel, para hacer hincapié en la urgencia de sus reivindicaciones. El dignatario explicó a EFE que ha promovido con éxito, no sólo en Austria sino también en Gran Bretaña, Francia, Alemania y Bélgica, la "Campaña 0,7" que aboga por dedicar el 0,7 por ciento del producto interior bruto (PIB) de los países industrializados a la ayuda al desarrollo. Maradiaga entregó a sus interlocutores en Viena una declaración de cuatro páginas en la que defendió el cumplimiento consecuente de los objetivos de las Naciones Unidas con motivo del nuevo milenio, que incluyen alcanzar el 0,7 por ciento del PIB en la contribución al desarrollo. Pidió además una remisión adicional de la deuda del Tercer Mundo y reglas justas para el comercio internacional, además exhortó en concreto a los países como Austria a establecer por ley un plan para reducir la deuda de los países pobres a fin de llegar a ese objetivo. Relató
ante representantes de la prensa haber preguntado una vez al ex presidente
del Fondo Monetario Internacional Michel Camdessus por qué no resulta
posible establecer un plan estratégico global de ayuda y éste
le respondió que "no hay dinero para eso", pero en una
sola noche el Congreso estadounidense aprobó medios por 86.000
millones de dólares para fines bélicos. EFE |
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