Pastor-político amenaza demandar
a Honduras |
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| 01 de noviembre de 2005 | ||||||||
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| Redacción Proceso Digital Tegucigalpa –“Somos gente de carácter, no nos rendimos, somos la reserva moral del país”. Estas son palabras del pastor evangélico, Mario Tomas Barahona, un hombre que lidera la Iglesia “Mi Viña”, una importante congregación cristiana de Tegucigalpa, donde centenares de devotos se reúnen y escuchan sus mensajes y reciben su guía espiritual. Mario Tomás Barahona es un hombre de mas de cinco décadas, regordete, de tez oscura cabello ondulado y entrecano, con un timbre de voz potente y con una imagen que dista del perfil tradicional de un “apóstol o siervo del Señor” como él se auto define. Hasta hace pocos meses, el pastor Barahona fungía como candidato a diputado en las planillas del Partido Nacional e incluso participó en las elecciones internas en las que su postulación fue reconfirmada por los votos de la ciudadanía. Posteriormente las decisiones políticas y judiciales dejaron a todos los pastores y religiosos sin posibilidad de participar en el proceso eleccionario de noviembre próximo, salvo que renunciaran definitivamente a sus púlpitos. Los jerarcas de la Iglesia evangélica, entonces, hicieron sus movimientos a lo interno de sus congregaciones. Mario Tomás Barahona nuevamente intentó ocupar su diputación cediéndole a su esposa su compromiso en la iglesia y nombrándola pastora. Pese a sus esfuerzos, las intríncales políticas y judiciales le mantuvieron alejado de la posibilidad de retomar su puesto como diputado; entonces el pastor determinó adoptar una decisión reñida con las leyes electorales al colocar a su hijo, llamado también Mario Tomás, en la casilla diputadil, sin dejar de lado la posibilidad de luchar por su derecho de ocupar una casilla de elección. “Participé en las elecciones internas, por eso Pepe Lobo consideró correcta la suscripción de mi hijo” justificó Mario Tomás Barahona. El religioso, que se precia de hablar con Dios, en reiteradas ocasiones ha manifestado que la búsqueda de su diputación y ahora la sucesión del cargo para su hijo también obedecen a una “revelación divina y a una determinación celestial”.
Teólogos
opinan El estudio apunta que un ciudadano cristiano tiene el compromiso de actuar con una responsabilidad y seriedad más allá de cualquier otro individuo, ya que su doctrina implica un compromiso superior al de los asuntos terrenales.
Indica que esta es un mandato y una obligación porque el no participar ejerciendo el sufragio le hace caer en la complicidad de la elección de gobiernos corruptos y no aptos para el beneficio del pueblo. Por otra parte, los participantes en el trabajo “Fe y Política” plantean que los cristianos no deben votar por un candidato, sino por sus principios relacionados con la justicia, la rectitud, la libertad y el respeto hacia la dignidad humana, entre otros valores. En el estudio los teólogos advierten de la existencia de políticos manipulados, falsos y corruptos, aunque también exponen que hay una clase política despierta y hasta brillante.
Púlpito y política Agregan que un religioso que busca una posición política deberá escoger adecuadamente por pedir un permiso a la congregación, ya que de otro modo le resultará casi imposible mantener su papel de profeta de Dios, su equilibrio, su independencia objetividad y a la vez participar en políticas de partido. |
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