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| 14
de noviembre de 2005 Redacción Proceso Digital |
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Expertos políticos señalaron que la dimisión de Álvarez, catalogado como uno de los mejores ministros del gobierno de Maduro, obedece a una estrategia política del Partido Nacional, con el fin de capitalizar su ascendente imagen a la del candidato presidencial nacionalista Porfirio Lobo Sosa. Lobo Sosa promulga una política de “mano dura” contra la delincuencia y las pandillas, uno de los principales flagelos de esta nación centroamericana, y en ese esquema cuadra a la perfección el ex ministro de Seguridad, bajo cuya gestión se ha librado una lucha sin cuartel contra las maras que aterrorizaban al país. Además, toda esta estrategia política surge a apenas 24 horas del asesinato de tres activistas del Partido Nacional por supuestos pandilleros, y a apenas 13 días para la celebración de las elecciones generales en las que escogerá un nuevo presidente, más 265 alcaldes y 180 diputados. Según algunas firmas encuestadoras, a esta altura de la campaña, la brecha por alcanzar el solio presidencial entre los candidatos “Pepe” Lobo y “Mel” Zelaya se ha acortado y se mantiene casi parejo, por lo que sus estrategas deberán quemar sus últimos cartuchos en lo que falta de las elecciones para atraer el voto independiente o indecisos. Es precisamente ese cambio de estrategia que llevó a Álvarez a interponer su renuncia y dedicar todos sus esfuerzos en lo que resta de las elecciones para acompañar a “Pepe” Lobo a todos los diferentes rincones del país para fortalecer la imagen del presidenciable, así como la de su propuesta de “mano dura” contra la delincuencia. Álvarez, el segundo ministro de Seguridad durante la administración de Ricardo Maduro, dejará sus funciones “para poder hablar con el pueblo sin la investidura de ministro, misma que le impide referirse a temas que podrían interpretarse como meramente políticos”, confirmó a Proceso Digital una fuente ligada al funcionario. Respuesta Cuestionó el hecho que hasta ahora “Mel” Zelaya se ha opuesto tenazmente a la Ley Antimaras, e incluso acompañó una demanda contra el estado hondureño por la muerte de varios pandilleros en el penal de San Pedro Sula y ahora sale con un discurso diferente. “Yo necesito decir la verdad, como ministro de Seguridad no podía decirlo antes”, apuntó, tras señalar que ahora el candidato liberal pretende engañar al pueblo al prometer suavizar la Ley Antimaras. Dijo que contrario a lo que promete el aspirante opositor, esta legislación debe endurecerse y hacerse más fuerte para enfrentar a los mareros que le quitan la tranquilidad a los hondureños. Recordó que en los últimos años han muerto 127 policías en la lucha contra la delincuencia y las pandillas y ahora “yo me estoy despojando de mi seguridad para darle seguridad al pueblo hondureño”. En la última fase de la campaña la propuesta de seguridad también viene siendo manejada por el candidato del partido Liberal, Manuel Zelaya, quien ofrece combatir la delincuencia, pero con propuestas ligadas a la seguridad social y a la posibilidad de reinsertar a los que delinquen. “Las propuestas de los presidenciables es una de las principales razones para que Oscar Álvarez deje sus funciones y decida hablar del tema con el pueblo pero como un ciudadano entendido en la materia y no como ministro”, dijo la fuente. La información sobre la renuncia de Oscar Álvarez fue confirmada por Porfirio Lobo, candidato presidencial nacionalista, quien además dijo que Álvarez “esta preocupado por la posibilidad de que los mareros se fortalezcan dependiendo del resultado electoral”. Sobre
la renuncia del funcionario, la presidenta del Partido Liberal, Patricia
Rodas, dijo es simplemente se trata de un “trasiego o cambio de
escritorios”, al asumir la función que siempre a desempeñado
en el gobierno: la de un activista político del Partido Nacional. |
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