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no podrá competir con China si no reduce su pobreza |
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Esa es una de las principales conclusiones del informe anual sobre la región presentado hoy por el organismo, en el que se apunta que el 10 por ciento más rico de los latinoamericanos acaparan el 48 por ciento del ingreso total, mientras que el 10 por ciento más pobre obtiene sólo un 1,6 por ciento. Esas estadísticas convierten a América Latina en la región con mayor desigualdad del mundo después del Africa Subsahariana. En
"Reducción de la pobreza y crecimiento: círculos virtuosos
y círculos viciosos", el Banco destaca que una reducción
de la desigualdad del 1 por ciento equivale a un repunte del crecimiento
del 2,5 por ciento en Argentina o del 2,3 por ciento en Brasil. "La pobreza dificulta el crecimiento de la región y, a menos que las limitaciones que afectan a los pobres se resuelvan, resultará difícil que haya un crecimiento sólido", aseguró Pamela Cox, responsable del Banco Mundial para la región. El informe del BM hace hincapié en la necesidad de apostar por la la calidad de la enseñanza y mayores inversiones en infraestructura para beneficiar a las regiones rezagadas y aumentar así el acceso de los pobres a los servicios públicos. Guillermo Perry, economista jefe del BM para América Latina, insistió en que el acceso de los pobres a la educación, y el que sean capaces de completar los estudios secundarios, resulta "crucial" para romper el círculo vicioso en el que se encuentran. Perry recordó durante la rueda de prensa en la que se presentó el informe que en países como Argentina los segmentos más pobres de la población tienen una media de siete años de educación, mientras que los más ricos disfrutan de trece años de escolarización. El Banco cree que también es necesario ampliar el acceso al crédito y la financiación y poner en marcha políticas eficaces, como los programas de ayuda condicionada, que vinculan el desembolso de fondos a las familias seleccionadas con criterios como la asistencia escolar de sus hijos, y que funcionan ya desde hace años en países como Brasil, México y Colombia. Pese
a los enormes desafíos pendientes, Perry señaló que
existen razones para creer que Latinoamérica será capaz
de superar su larga historia de pobreza y desigualdad. Perry
indicó que países como España o el propio sureste
asiático estaban peor que América Latina antes de 1950,
pero consiguieron avanzar rápido a partir de esa fecha. Según Perry, en Latinoamérica ha existido una larga tradición de "captura del Estado" por parte de las elites, situación que "está empezando a cambiar", sobre todo en países como Brasil. "Desde
el gobierno de Fernando Henrique Cardozo se ha dado un gran impulso a
la educación básica y la salud, algo que no se había
hecho anteriormente en Brasil", destacó Perry, quien considera
clave atacar "decididamente" la pobreza para pasar del círculo
vicioso a uno virtuoso. EFE |
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