| Aplastante
victoria de Duarte sobre los "neostronistas" |
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La lista de Duarte también conquistó una amplia ventaja en la lucha por la Junta de Gobierno (dirección), de 90 miembros, de acuerdo a los datos ofrecidos por Oviedo, quien aclaró que la tendencia "difícilmente se modifique". Los resultados oficiales, que sitúan la participación en el 51,86 por ciento del electorado, confirman la tendencia adelantada en los sondeos a la salida de los colegios de las radios "Ñandutí" y el diario "Abc Color", que otorgaron al jefe del Estado y a Domínguez un 60,5 y 33,8 por ciento, respectivamente. Por su parte, el ministro de Obras Públicas, José Alderete, número uno en la lista de Duarte a la dirección partidaria, afirmó que han logrado una victoria que no esperaban, y agradeció a los correligionarios de todo el país. La lista oficialista a la Junta de Gobierno obtenía el 58,74 por ciento de los votos, frente al 26,70 de la encabezada por Domínguez, que tenía como número uno a Alfredo "Goli" Stroessner, nieto del dictador con el mismo nombre. Este es el segundo triunfo conquistado por Duarte, de 49 años, sobre Domínguez, de 62, después de haberlo derrotado por escaso margen de votos en los comicios convocados por la agrupación para escoger al candidato presidencial en las elecciones del 2003. En estos comicios, Domínguez, un poderoso empresario cuyo grupo empresarial controla industrias tabaqueras, medios de comunicación y bienes raíces, tuvo el apoyo de los sectores nostálgicos de la pasada dictadura, representados por "Goli" Stroessner. Poco antes de conocerse los resultados oficiales, Duarte reiteró que recurrirá a la Corte Suprema de Justicia para definir el alcance de un precepto constitucional, que le prohíbe ejercer otro cargo que no sea la jefatura del Estado. Por ello, el mandatario delegó la titularidad partidaria en uno de sus vicepresidentes, tras asumir al poder en agosto del 2003, aunque durante su recorrido hoy, por los locales de votación, reiteró que no cejará en su empeño por lograr la legitimación del control efectivo del partido. Duarte argumentó que, para asegurar la gobernabilidad en las democracias más avanzadas del mundo, los jefes del Estado comparten la primera magistratura, al mismo tiempo que la dirección del partido de gobierno. Los analistas políticos vaticinaron también, tras su victoria, que Duarte intentará ahora reformar la Constitución para reinstalar en la Carta Magna la reelección del jefe del Estado y poder ser candidato "colorado" el 2008. La
Constitución de 1992, la primera del proceso democrático,
excluyó esa posibilidad por temor de la repetición de un
gobierno autoritario como el de Stroessner, aunque Duarte afirma que el
objetivo de la reforma es mucho más amplio. EFE |
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