| Embajadores
juegan papel en debate migratorio |
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| 21 de febrero de 2006 | ||||
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El senador republicano reaccionó así a la reunión que sostuvieron hoy en Washington los embajadores de diez países latinoamericanos, como parte de una estrategia común para presionar a favor de una reforma migratoria integral. El encuentro de los diplomáticos de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Colombia y la República Dominicana da seguimiento a lo acordado por los cancilleres de esos países en las reuniones de México el 9 de enero y Cartagena el pasado 13 de febrero. Los ministros de Relaciones Exteriores de esos países se reunirán en Antigua, Guatemala, el próximo 15 de marzo para continuar ese diálogo, según un comunicado de la embajada de Colombia. McCain inició esta semana una intensa campaña de persuasión en varias ciudades clave de EEUU para promover su proyecto de reforma migratoria y para combatir las "ideas falsas" sobre los inmigrantes. Según el senador, el propósito de las "asambleas" o reuniones que sostendrá con el público estadounidense en los próximos días es fomentar un "debate honesto y transparente" sobre el problema de la inmigración ilegal y cómo corregirlo. Agregó que hay muchas "ideas falsas" que contaminan y polarizan el debate migratorio, entre éstas -dijo- que la construcción de un muro frenará el flujo de indocumentados; la viabilidad de la deportación masiva de once millones de inmigrantes clandestinos, o que los empleadores "prefieren" violar las leyes al contratarlos. La inmigración ilegal obedece al fenómeno de la oferta y la demanda en el mercado laboral en EEUU, por lo que "la solución tiene que ser integral" y no quedarse sólo en mayores controles en la frontera, indicó el senador republicano de Arizona. El Comité Judicial del Senado tiene previsto revisar el proyecto de ley que promueve McCain junto a su colega demócrata Edward Kennedy, con la idea de llevarlo a votación en el pleno en abril. De ser aprobado, el proyecto de ley McCain-Kennedy, entre otros elementos, crearía 400.000 visas para "trabajadores huéspedes" y permitiría que los indocumentados logren eventualmente la residencia permanente si reúnen una serie de requisitos. La medida, respaldada por sindicatos, empresarios y grupos religiosos, contrasta con la del legislador republicano James Sensenbrenner, aprobada por la Cámara de Representantes en diciembre y considerada como la más punitiva en materia migratoria en unos 80 años. El proyecto de Sensenbrenner autoriza la construcción de un doble muro en varios tramos de la frontera con México, convierte en criminales a los inmigrantes indocumentados y sanciona a las empresas que los contraten. EFE |
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