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03
de marzo de 2006
Tegucigalpa
- El ex presidente de la República, Ricardo Maduro, rompió
hoy su silencio y calificó los ataques y señalamientos
en contra de su administración por parte del equipo de gobierno
de Manuel Zelaya Rosales, como difamatorios y mal intencionados y advirtió
que los responderá de manera contundente. “Yo creo que hay tanto que hacer que debemos voltear hacia adelante, ahora hay cosas que se han dicho con las cuales no estamos de acuerdo y con las cuales vamos a ser contundentes y especialmente si sentimos, en un momento dado, que son difamatorias y mal intencionadas, y eso es lo que precisamente está haciendo el equipo de gobierno”, afirmó a los periodistas. Recordó que cuando asumió la dirección del estado decidió rodearse de un selecto grupo de funcionarios públicos para enfrentar los grandes retos y obras que tenía por delante el país, particularmente contrarrestar la delincuencia que asolaba a la población hondureña, y no para estar señalando los yerros de su antecesor. Dijo que ha preferido que sea su equipo de colaboradores el que responda los señalamientos de las funcionarios del actual gobierno, porque son ellos los que conocen en detalle la situación en la que dejaron el país y “porque son gente que están muy interesados en dejar en claro su servicio a la patria, algo que hicieron con gran convicción y visión de futuro”. Asimismo, el ex gobernante negó que la decisión que adoptó de no criticar la administración de su antecesor Carlos Flores fue de “compadre hablado. “Yo creo que me eligieron para resolver problemas no para echar culpas. A mi me eligieron para buscar solución a los problemas que siente el pueblo hondureño, entonces yo fui hacia adelante y esa fue mi convicción: no ver atrás”. Estrategia
equivocada En ese sentido, dijo que queda pendiente la materialización de una importante cantidad de fondos provenientes de la condonación de la deuda externa que incidirán en la reducción de la pobreza y la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, para lo cual el gobierno ya debería prepararse, sentándose con la empresa privada para fortalecer su competitividad frente a ese acuerdo comercial. “Eso implica un mejor ambiente de inversión, eso implica que ahora tenemos cuatro veces más teléfonos que antes, mejores telecomunicaciones, que estamos construyendo el corredor logístico que va finalmente confirmar que Honduras es el centro de Centroamérica en materia comercial”, dijo al esbozar algunos logros dejados en su gestión. En relación a las “bombas fiscales” que el presidente Zelaya dijo que le heredó su gobierno, Maduro afirmó que posiblemente a lo que se refiera el nuevo gobernante sean los compromisos salariales que el estado tiene con el gremio de los maestros, pero eso es algo de lo que habló con él y los demás candidatos presidenciales antes de las elecciones. “O sea que todos están informados totalmente, además, son decretos que se publicaron en La Gaceta, entonces no entiendo como pueden haber...., por lo menos si de eso se trata. Pero ese tema lo está tratando con gran detalle el equipo de gobierno mío”, anotó. Dijo que su gobierno dejó finiquitado un acuerdo con los maestros que cubre este año, pero en adelante le corresponderá a la actual administración cumplirle a ese gremio. Finalmente, Maduro dijo que todo lo relacionado al tema fiscal y las cifras macroeconómicas han tomado claramente un matiz político, porque mientras el gobierno dice que la situación fiscal del país es mala y que no existe tal mesa servida, el director del Fondo Monetario Internacional, (FMI) Rodrigo Rato, dice lo contrario. “Para
que pelearnos, aceptemos lo que dice el FMI; yo si lo que quiero es
pedirle al gobierno y al mismo FMI que publiquen los resultados por
la transparencia de todos y para terminar con esta discusión
de como está la economía, eso va a ser en dos semanas
yo voy esperar con gran beneplácito y ansiedad esa visita porque
al final de cuentas le pone fin a esta discusión”, apuntó. |