Cuando
se inicie el foro en México saldrán también a relucir
la falta de dinero para mejorar la infraestructura de acueductos en
la región, el desabastecimiento por el verano, la contaminación
de fuentes hídricas y, en algunos casos, la falta de una legislación
acorde con la problemática.
El Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA) ya anticipó una crisis
del vital líquido en Latinoamérica, especialmente en México,
la República Dominicana, Haití, Perú y El Salvador.
Este organismo civil señala como principales causantes de dicha
problemática la falta de planificación urbana y la corrupción
política.
Doce millones
de mexicanos, entre ellos 3,5 millones de indígenas, carecen
de agua potable, lo que sumado a la creciente escasez, incluso en Ciudad
de México, hacen que el tema sea planteado como de seguridad
nacional.
Se estima que cada uno de los más de 103 millones de habitantes
del país dispone de 3.400 metros cúbicos de agua al año,
muy por debajo de la media de 5.000 recomendada por la ONU.
Por lo menos 51 de los 600 barrios de Managua y 19 de los 153 municipios
de Nicaragua padecen desde febrero pasado racionamientos de agua potable
debido a la falta de equipos y de dinero para comprarlos, según
la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados.
En esas
zonas, el servicio falla entre seis y doce horas diarias, según
denuncias de la población.
Caso de Honduras
Honduras afronta en su época seca la peor crisis de abastecimiento
de agua, la cual viene acompañada con posibles racionamientos,
llamados a su uso racional y hasta multas de entre 31 y 52 dólares
a quienes la desperdicien, según el Servicio Nacional de Acueductos
y Alcantarillados.
Solo en Tegucigalpa, los niveles de las represas que la abastecen registran
un drástico descenso, lo que obligará a racionamientos
en los próximos meses si no se da un uso racional y dependiendo
también del arreglo de algunas viejas tuberías.
Guatemala no corre el riesgo, a corto plazo, de sufrir una crisis por
falta de agua, gracias a las grandes extensión selváticas
y boscosas del país, señaló la Comisión
Nacional para el uso, gestión y conservación del líquido.
Pero "la tala inmoderada de árboles, así como el
mal uso que hace la población de este recurso por falta de educación,
puede provocar serios problemas en el futuro", afirmó un
portavoz de la comisión.
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Organizaciones
locales e internacionales promueven desde hace más de tres
años en el Congreso de Costa Rica un proyecto de ley para
modernizar la ley de aguas de 1942, regular su aprovechamiento
y vertido, y sancionar hasta con seis años de prisión
a quienes contaminen mantos acuíferos. |
Este país
solo usa el 20 por ciento de los 110.000 millones de metros cúbicos
de agua que dispone anualmente para su utilización.
En la República Dominicana gran parte de la población
no tiene acceso a agua potable y la que reciben los hogares no tiene
la calidad adecuada, dijo a EFE Héctor Mata, técnico de
la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación
(FAO) en el país.
Esto obliga a que la mayor parte de la ciudadanía consuma agua
embotellada, lo que se presta a adulteración y a falta de calidad
del envasado, según la FAO.
Mata alertó además del deterioro en los últimos
años de la foresta dominicana, lo que provoca la reducción
de la cantidad de agua de los ríos y también la degradación
de los suelos.
El ministro boliviano del Agua, Abel Mamani -cartera recién creada
por el presidente Evo Morales y pionera en la región-, dijo a
EFE que los gobiernos deben dar pasos para que el agua sea considerada
"bien público", manejado por el Estado.
Este país planteará impedir que se negocie con el agua
ante el foro en México, que analizará hasta el próximo
día 22 experiencias sobre cómo garantizar el acceso del
vital líquido.
Bolivia señala que debe excluirse el agua "en la Organización
Mundial del Comercio (OMC) y los tratados de libre comercio, y reafirmar
el derecho soberano de cada país a regular los recursos hídricos".
En Brasil, pese a ser el país con mayor disponibilidad hídrica
del mundo al concentrar el doce por ciento del agua dulce superficial
del planeta y tener una docena de cuencas hidrográficas, éstas
están mal distribuidas y hay escasez en las zonas que más
necesitan el recurso, según el Gobierno.
Pese a la abundancia, el desperdicio -que llega a ser del 50 al 70 por
ciento en las ciudades-, la contaminación y la deforestación
comprometen la futura disponibilidad, en un país en donde el
80 por ciento de la población tiene acceso a acueducto.
Perú, que también es rico en el recurso, con el cinco
por ciento del agua en el mundo -según sus autoridades- afronta
de igual forma problemas de acceso al recurso.
El 40 por ciento de los peruanos, que habitan principalmente las zonas
marginales y rurales de la árida costa peruana, la obtienen a
través de un pilón o de un camión cisterna. EFE