| Ejecutan
en Texas a hispano que asesinó a una niña de dos años |
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| 23 de marzo de 2006 | ||||
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Cuando confesó su crimen a la policía, Salazar, cuyos abogados afirmaron que era un retardado mental, relató que, el 23 de abril de 1997, se había indignado porque la niña, Adriana Gómez, no dejaba de llorar mientras él se bañaba. Golpeó a la niña en la cabeza, en el pecho y en el abdomen, según el informe forense. "No tuve la intención de herir a Adriana. No quiero que la gente piense que soy una mala persona por lo que hice", aseguró Salazar en esa ocasión, según el informe policial. Salazar fue el sexto convicto ejecutado ese año en Texas. El estado tiene prevista para la próxima semana la ejecución del también hispano Raymond Martínez, condenado a muerte por matar a balazos al dueño de un bar durante un asalto en 1983. EFE |
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