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paro y protestas, inmigrantes presionan por reforma migración |
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Aunque es difícil cuantificar el impacto de la jornada de protestas, que coincidieron con el Día de los Trabajadores en el resto del mundo, informes preliminares dieron cuenta de un gran absentismo laboral tanto en el sector agrícola como en restaurantes, hoteles, obras de construcción y algunos centros médicos. En Nueva York, los manifestantes, entre ellos el legislador demócrata José Serrano, formaron varias "cadenas humanas", mientras el mercado al aire libre de Union Square y el sector de Broadway estaban prácticamente vacíos. En algunas ciudades de Nueva Jersey, Rhode Island, Oregón y Pensilvania, los activistas llegaron a las oficinas de funcionarios locales para recabar más apoyo a su causa. Según cifras de la alcaldía de Los Angeles (California), dos manifestaciones congregaron a unas 400.000 personas, un número similar al registrado en Chicago, según dijo la policía. Decenas de miles marcharon en Nueva York, 75.000 en Denver (Colorado), 15.000 en Houston (Texas), 50.000 en San José (California) y más de 30.000 en la Florida.
Por un lado, la convocatoria estuvo marcada por el cierre de negocios, aulas vacías y marchas incluso en las comunidades fronterizas con México y, por otro, por las voces de escepticismo sobre si el boicot era o no la estrategia de presión más acertada. En Los Angeles, la mayor parte de los negocios hispanos cerró sus puertas desde el domingo, en solidaridad con los inmigrantes. Esta movilización "sin precedentes" se produce en momentos en que el Congreso, dominado por los republicanos, estudia iniciativas para efectuar una reforma migratoria, la primera desde 1986, entre ellas las de sectores conservadores que exigen mano dura contra la inmigración ilegal. En respuesta, los grupos pro-inmigrantes levantaron su voz para condenar proyectos de ley como el del republicano James Sensenbrenner, que convierte en delincuentes a los inmigrantes clandestinos y penaliza a quienes los contraten o les ofrezcan ayuda. Cualquier medida que apruebe el Senado, posiblemente a finales de mes, tiene que ser homologada con la de Sensenbrenner, que fue aprobada en la Cámara de Representantes, antes de convertirse en ley. "El activismo y las manifestaciones reflejan la determinación de los inmigrantes de exigir igualdad de derechos y demostrar que el país los necesita", dijo a Efe Muzaffar Chishti, director del Instituto de Política Migratoria (MIP).
Juan José Gutiérrez, director del movimiento Latino USA en California, aseguró a Efe que "el pueblo se está adhiriendo a este paro nacional... porque está cansado de esperar una respuesta del Congreso y ha decidido ser protagonista de su historia". EFE |
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