El plan
contempla la re adecuación de los horarios de entrada y salida
en las oficinas públicas en las principales ciudades del país
y la regulación de la circulación de los vehículos
del Estado, a partir del lunes, y el uso exclusivo en estas unidades
de gasolina regular.
La Casa Presidencial indicó en un comunicado que el nuevo horario
se extenderá hasta el próximo 7 de agosto e instruyó
a la secretaría de Gobernación y Justicia coordinar el
proceso de esta disposición temporal y realizar las comunicaciones
necesarias para asegurar su cumplimiento.
Honduras decidió el cambio de hora, luego que Guatemala y Nicaragua
pusieran en vigor una medida similar el 29 y 30 de abril pasado.
Con estas medidas, los gobiernos centroamericanos buscan hacer frente
a la crisis generada por el incremento de los combustibles en el mercado
internacional.
En otras medidas, el Gobierno de Honduras anunció en abril la
contratación de un consultor internacional para que coordine
una licitación internacional para la compra de combustibles.
Asimismo, analizan la compra de un seguro internacional que les permita
amortiguar los elevados precios de los combustibles en el mercado internacional.
En Honduras, diversos sectores expresaron su oposición a la medida
del cambio de hora por considerar que no contribuirá al propósito
de ahorro de energía.
Entre los opositores se encuentran los maestros y padres de familia
que consideran que el cambio de hora sacrifica a los escolares y pone
en peligro a la población que reside en zonas de alto riesgo.
Dirigentes del gremio de maestros anunciaron hoy que no acatarán
el nuevo horario, y que las clases en el sistema oficial iniciarán
a las 8 de la mañana (las siete en el horario anterior).
En declaraciones a la prensa local, el ministro de Educación,
Rafael Pineda, señala que no importa la hora de entrada de los
escolares a los centros de enseñanza, sino que los maestros y
alumnos cumplan con sus obligaciones.