Por
Dagoberto Rodríguez
dagoberoco@proceso.hn
Tegucigalpa
- A pesar del rechazo de la comunidad eclesiástica hondureña
y mundial, la polémica cinta cinematográfica el Código
Da Vinci, logró sortear con éxito en este país
centroamericano los controles de la censura, y será exhibida
al público este viernes 19 de mayo en su gran estreno mundial.
La cinta cinematográfica, que sigue la trama de la novela del
escritor Dan Brown, fue sometida el miércoles a la evaluación
del Tribunal de Censura, y tras una larga deliberación con los
representantes de la comunidad católica y evangélica,
se determinó autorizar su presentación, con algunas limitaciones
a menores de edad.
María Marta Bonilla, representante del Tribunal de Censura de
la Secretaría de Gobernación y Justicia (ministerio del
interior) dijo que antes de aprobar su exhibición se invitó
a sacerdotes, pastores y gente de la sociedad civil a una función
privada a efecto de conocer su opinión y determinar su autorización
en el país.
“En una conversación con ellos solicitamos sus opiniones
y llegamos al consenso que la película es apta para mayores de
15 años, y solo pedimos que en la publicidad que se haga en los
medios de comunicación se le ponga un cintillo que haga constar
que la cinta está basada en la novela de Dan Brown”, dijo.
Bonilla aseveró que la película retoma algunos datos históricos
de la vida de Jesucristo, pero en general se trata de una cinta de ficción
que aborda algunos temas sensibles para la iglesia, pero que a pesar
de eso se determinó que no puede prohibirse su presentación
en Honduras.
“En ningún país se ha prohibido, tengo las calificaciones
que se le han dado en otros países. Por ejemplo en Argentina
se le dio una calificación para 13 años, en Bolivia se
le dio para todo público, en Colombia para mayores de 12 años,
en México para 15 años en Nicaragua y Panamá para
14 años, España 13, Costa Rica 12 y Guatemala 15”,
detalló.
Erosiona la fe
El pastor del Centro Cristiano Internacional (CCI) René Peñalva,
opinó que la cinta es un hilván entre ficción y
asuntos reales de gran trascendencia, como la fe cristiana, lo que vuelve
complejo y enredado el tema, sobre todo para aquellos que no tienen
una fe bien cimentada y que solo se han vinculado a Dios con pequeños
retazos de fe.

“La trama se vuelve compleja a ratos porque hace pedazos afirmaciones
de fe que hemos tenido desde siempre. Mi recomendación es que
la gente joven, los chicos, debieran ser instruidos antes y después
acerca de lo que potencialmente esta película puede traerles
como resultado”, advirtió.
A su juicio,
esta película puede distorsionar la fe enclenque y débil
que pueden tener los jóvenes de hoy en día, porque hay
una parte que hace una clara alusión en contra de la persona
de Jesucristo al argumentar que éste dejó descendencia
en la tierra, a lo cual la Biblia le cierra categóricamente las
puertas.
Peñalva enfatizó categóricamente que Jesucristo
no solo fue un profeta, un iluminado, sino el hijo de Dios y la idea
de una descendencia humana y natural suya en la tierra “es innecesaria,
es una idea fantasiosa y es una idea totalmente cargada de ficción,
que creo yo, esa parte debería ser desechada totalmente”.
Pese a ello, el dirigente espiritual no cree que la película
deba censurarse en Honduras, sino que debe ser una coyuntura para enseñar
de una forma más articulada y bien estructurada la fe cristiana.
“No podemos arrogarnos tal responsabilidad como impedir que la
gente pueda ver lo que quiere en un mundo global como el nuestro”.
Recomendó a la sociedad y a las iglesias unir esfuerzos para
que la fe no siga desvirtuándose como se ha venido observando
en las últimas décadas, y que, por otro lado, se pretenda
hacerla ver como algo pasado de moda.
“Mi conclusión es que nosotros vivimos en un mundo post
moderno y casi, casi post cristiano y por eso nosotros debiéramos
comprometernos a renovar nuestro compromiso con la fe y enseñarla
de manera más sistemática y más completa a las
generaciones emergentes”, concluyó.
Triller de ficción
Por su lado, el sacerdote Tony Salinas, asesor de la Pastoral Juvenil
de la iglesia católica subrayó que la película
se desarrolla, al igual que el libro de Dan Brown, como un triller o
un relato que recoge elementos que no pueden ser considerados históricos,
sino que son manipulados por el autor para crear expectación.
“En ningún punto se puede considerar, que los elementos
en su mayoría tienen una exactitud histórica”, afirmó
Salinas, tras puntualizar que la obra presenta serias y profundas inexactitudes
sobre muchas entidades de la iglesia que existieron en el pasado y en
el presente.
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¿Atenta esta película contra los valores y principios
cristianos? Se le preguntó. Pero Salinas consideró
que no en cuanto se tome como un relato de ficción, pues
los principios cristianos son permanentes e inamovibles y no entran
en la categoría de lo fantasioso y lo mitológico. |
Para el
sacerdote, la persona que decida presenciar la película debe
tener conocimiento de la obra, así como de la historia de la
iglesia y los relatos bíblicos para evitar confusiones y contradicciones.
“Sugiero que miren la película con ojo crítico,
es un triller, una ciencia ficción en cierto sentido, que al
que ha leído el libro podrá entenderlo. También
que vea los comentarios de historiadores que ya han catalogado la cinta
como una novela con serias inexactitudes históricas”, finalizó.
La cinta cinematográfica ha acaparado la atención de los
hondureños y desde hace algunos meses se ha venido anunciando
con desplegados en los medios de comunicación y en vallas en
las principales calles de la ciudad.