| Familiares de emigrantes alivian pobreza gracias a las remesas |
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El economista del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en El Salvador, William Pleitez, dijo que estos envíos de dinero tienen importancia macroeconómica, pero que "no están contribuyendo a fortalecer el aparato productivo". Las remesas "fundamentalmente están sirviendo para el financiamiento de la economía de consumo e importaciones", indicó Pleitez a Efe en San Salvador. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) calcula que en Estados Unidos residen unos 5,1 millones de centroamericanos, más del 50 por ciento de forma ilegal. Los emigrantes centroamericanos, que dejaron sus países empujados por la pobreza, el desempleo o los desastres naturales, enviaron desde EEUU unos 8.446,3 millones de dólares en 2005, de acuerdo con bancos centrales y ministerios de Comercio de la región. Guatemala, El Salvador y Honduras son los principales receptores de remesas: en 2005 sumaron el 86,7 por ciento (7.323 millones de dólares) del total enviado por los centroamericanos que viven, legal o ilegalmente, en Estados Unidos. Nicaragua recibió 600,4 millones de dólares, Costa Rica 400 millones y Panamá 122,9 millones de dólares.
Según el Banco de Guatemala (central), las remesas constituyen el nueve por ciento del PIB y en los últimos cinco años han contribuido al crecimiento de la economía, pero fundamentalmente al sostenimiento de más de cuatro millones de guatemaltecos, en un país de 12,7 millones de habitantes. "Más de cuatro millones de guatemaltecos dependen económicamente de las remesas. Este es un impacto importante en la economía nacional, pero también una fuente importante para combatir la pobreza", dijo a ACAN-Efe una fuente del Banco central guatemalteco. El economista del PNUD en El Salvador remarcó que "las remesas se han convertido en la principal variable macroeconómica del país", donde representaron el 16,6 por ciento del PIB en 2005, según el Banco Central de Reserva. Pero Pleitez insistió en que las remesas no están financiando el desarrollo del país, ya que en los últimos años se ve una disminución de la importancia de la agricultura y la industria, lo que tendrá "severas implicaciones" en el futuro. Las remesas benefician a unos dos millones de hondureños, de los siete millones de habitantes que tiene el país, según indicaron fuentes del Ministerio de Finanzas y del Banco Central de Honduras.
Sólo un tercio de los receptores de remesas tienen cuentas bancarias, por lo que el gerente del FOMIN, Donald Terry, afirmó que los bancos podrían hacer mucho más para aprovechar ese flujo y dar a las familias beneficiadas acceso al sistema financiero formal. EFE |
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