| Israel suspende por 48 horas operaciones en sur de Líbano |
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La muerte de los 57 civiles, de ellos 37 niños, suscitó hoy reacciones en todo el mundo, desde una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU hasta la petición de Washington a Israel de que "tenga más cuidado". La secretaria
de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, se quedó en Israel
para entrevistarse con el primer ministro israelí, Ehud Olmert,
después de conocerse la tragedia, que hace peligrar la posibilidad
de una salida diplomática a la actual crisis, que Olmert dijo a Rice que su Ejército necesita entre diez y catorce días para terminar su ofensiva en el Líbano, informó la radio pública israelí. Se esperaba que Rice hubiera viajado hoy a Beirut para buscar un consenso allí y el miércoles debía presentar un proyecto de resolución en la ONU sobre una posible tregua. Pero el primer ministro libanés, Fuad Siniora, reconoció hoy implícitamente ante la prensa que pidió a la secretaria de Estado que no viajara al Líbano. Washington instó a Israel a que "tenga más cuidado", pero no a un alto el fuego inmediato tras la matanza, calificada de "incidente trágico y terrible" en un comunicado del portavoz de la Casa Blanca, Blair Jones. El jefe de operaciones de la Fuerza Aérea israelí, el general de brigada Amir Eshel, aseguró en una rueda de prensa que las primeras investigaciones revelan que el edificio fue bombardeado horas antes de que se desplomara. Según
Eshel, "al Ejército no le queda claro la diferencia de horas
entre el bombardeo y el desplome". EFE
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