Tegucigalpa
- El grupo de trabajo de Naciones Unidas sobre Uso de Mercenarios
concluyó hoy que ciudadanos hondureños y chilenos contratados
por compañías privadas para prestar servicios como guardias
de seguridad en Irak, "recibieron un adiestramiento militar"
en este país centroamericano.
Concluyó también que empresas privadas de seguridad en
varios países latinoamericanos están reclutando hombres
para ir como mercenarios a zonas de conflicto en el mundo.
"Ahora hay muchas empresas privadas de seguridad y militares que
están reclutando mercenarios, o personas que son como mercenarios
para ir a combatir a zonas de conflicto", dijo en una rueda de
prensa el español José Luis Gómez del Prado.
Gómez del Prado es parte de la delegación de las Naciones
Unidas que concluyó hoy una visita de cinco días a Honduras
para conocer denuncias referentes a que ciudadanos hondureños
y chilenos fueron entrenados militarmente en este país, para
ir a combatir a Irak.
Declaró que este es un fenómeno global, que abarca a muchos
países en Latinoamérica y África.
La delegación integrada también por Amanda Benavidez Pérez,
de Colombia; Najat Al-Hajjaji, de Líbano; y Shaista Shameem,
de Fiji, expresó “su inquietud por información recibida
acerca de la contratación y adiestramiento de ciudadanos hondureños
por empresas registradas en el país, subsidiarias de otras con
sede en el extranjero y por el hecho de que un número considerable
de estos han viajado a Irak”.
Irregularidades
Dijeron haber recopilado información sobre “irregularidades
contractuales, malas condiciones de trabajo, incluyendo exceso de horas
laborables, falta de pago o pago incompleto de la remuneración”
de las personas contratadas.
"Aunque se les había contratado como guardias de seguridad,
estas personas recibieron un adiestramiento militar en Honduras o Irak,
o en ambos países, y terminaron una vez en Irak, desempeñando
funciones no previstas en sus contratos y por lo tanto no acordadas
por ellos", señaló el grupo en un comunicado.
Dijo que el Grupo "recibió información acerca de
unos cien chilenos que viajaron a Honduras tanto para recibir como para
proporcionar adiestramiento militar".
"Estas dos vertientes de investigación revela deficiencias
en el cumplimiento de las obligaciones previstas en el derecho internacional,
incluyendo normas laborales, y pone en tela de juicio el carácter
constitucional de estas actividades", señaló.
Indicó que "aunque el entorno socioeconómico y el
desempleo pronunciado han hecho atractivos este tipo de contratos para
la población, esto no reduce la responsabilidad del Gobierno".

Omisiones graves
"Se han observado omisiones graves, en especial por parte de las
secretarías de Relaciones Exteriores, Seguridad, Defensa y Trabajo
con respecto a la supervisión de la situación y defensa
de los derechos de la población", escribieron en el comunicado.
Apuntaron que "el adiestramiento militar de ciudadanos extranjeros
en Honduras sin la aprobación del Congreso Nacional representa
una omisión por parte del Estado".
También señalaron como "omisiones graves del Estado
las irregularidades contractuales y la falta de protección de
los ciudadanos hondureños que laboran en empresas privadas de
seguridad en Irak, así como la falta de regulaciones amplias
y de mecanismos de supervisión para garantizar el cumplimiento
de la responsabilidad de estas empresas en Honduras".
También reconocieron la adopción de medidas positivas
en la legislación y en las prácticas nacionales para regular
las actividades de las empresas privadas de seguridad y los preparativos
del Gobierno hondureño para acceder sin demora a la Convención
Internacional de Convención Internacional contra el Reclutamiento,
Utilización, Financiación y Entrenamiento de Mercenarios
de 1989.
El grupo preparará un informe detallado sobre su visita a Honduras
que será presentado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones
Unidas en 2007.
| RECOMENDACIONES
DE LA MISIÓN |
-
La pronta adhesión a la Convención Internacional
contra el Reclutamiento, utilización, financiación
y entrenamiento de mercenarios de 1989, así como la
tipificación en la legislación nacional de actos
cometidos por mercenarios y actividades conexas.
-
El fortalecimiento y divulgación del marco normativo
de las empresas privadas de seguridad, adoptado en junio de
2005.
-
El mantenimiento por parte de las autoridades de registros
transparentes de las empresas privadas de seguridad, incluyendo
todo lo referente a la propiedad y control de estas, así
como los posibles conflictos de intereses.
-
Toma de medidas por parte de las autoridades competentes,
incluyendo al Fiscal General, para responder con decisión
y sin dilación a las denuncias presentadas por las
personas que regresen de Irak, así como la determinación
de la posible complicidad y responsabilidad de las empresas
privadas de seguridad e individuos involucrados, teniendo
en cuenta las posibles cuestiones de jurisdicción extraterritorial.
-
Toma de medidas con carácter urgente por parte del
Gobierno a fin de defender los derechos de sus ciudadanos
que todavía se encuentran trabajando en Irak en las
condiciones antes mencionadas.
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