Tegucigalpa
- La producción y el comercio de flores exóticas se están
convirtiendo en un lucrativo negocio para decenas de familias hondureñas
de bajos recursos económicos, pero también en uno de los
principales atractivos turísticos del Lago de Yojoa en el norte
del país.
Al igual que Costa Rica y la zona del lago de Maracaibo en Venezuela,
Honduras ya se puede preciar de contar con una ruta turística
de las flores exóticas, así como cuenta con una Ruta Lenca.
El lago es uno de los principales atractivos del país en el que
se puede encontrar una variada y atractiva oferta turística que
incluye ecoturismo, arqueología y agroturismo.
Su nombre se deriva de la palabra Yoco-ha que en lengua lenca significa
“Agua acumulada sobre tierra”. Es el único embalse
natural de agua dulce que existe en Honduras y se localiza entre los
departamentos de Cortés, Comayagua y Santa Bárbara.
En este sitio, exactamente en la comunidad de El Jaral a unos cuatro
kilómetros de la comunidad de Peña Blanca, se localiza
el parque eco arqueológico de Los Naranjos, el segundo de importancia
después de las Ruinas de Copán.
Allí se asentó hace muchos años una floreciente
comunidad indígena maya, cuyos vestigios han sobrevivido al paso
del tiempo y ahora es un área de obligada visita para los turistas
que llegan a la zona.
Una de las ventajas del lugar es que cuenta con excelentes vías
de comunicación y una desarrollada infraestructura turística
que incluye hoteles, parques eco-turísticos, restaurantes y club
de yates y veleros.
Otro atractivo de la zona es que está rodeado de dos parques
nacionales el Cerro Azul Meámbar y la Montaña de Santa
Bárbara, que son los que proveen el cien por ciento del agua
que alimenta el lago
Desde aquí se puede visitar otros encantadores sitios como las
cataratas de Pulhapanzak, la mina de El Mochito, las cuevas de Taulabe
y el campamento Armadillo, el cual ofrece todas las facilidades para
practicar el ecoturismo.
El lago posee una alta biodiversidad ya que se han contabilizado unas
379 especies de aves nativas y migratorias. Además, su fauna
acuática se compone de especies como el Black Bass o lobina negra,
tilapia, guapotes y dormilón.
Entre su variada fauna se pueden encontrar la nutria, los pichiches,
patos, tortugas, mapaches, guatuzas, el danto y el perezoso.
Ruta de La Flores
Pero a todos esos atractivos, una nueva actividad ha venido a sumarse
a la oferta de turismo que ofrece la zona: la producción y comercio
de flores exóticas, que ya comienzan a tener una gran demanda
en el mercado nacional.
Las flores de la variedad de las heliconeas y musáceas son de
una belleza y colores impresionantes y es muy común verlas en
los patios de la casas y en los huertos de las escuelas del lugar.
La mayoría de estas flores son nativas del lugar, pero otras
fueron exportadas y traídas a Honduras de otros países
tropicales. Algunas solo se dan una o dos veces al año, por eso
son muy apreciadas en el mercado.
En el sitio se dan alrededor de 25 variedades de flores y 17 clases
de follaje, que son cultivadas en un área de 17 manzanas de tierra
pertenecientes a un grupo de 20 mujeres nativas de la zona.
Con el fin de diversificar la producción, estas mujeres y sus
familias han organizado la empresa asociativa campesina Flores del Lago
que cuenta con el apoyo del Instituto Hondureño de Turismo (IHT),
la cooperación española, la organización Grant
Japonés y el proyecto Desarrollo Regional en el Valle de Copán
Los campos de siembra están ubicados en la comunidad de Buenos
Aires, jurisdicción de El Naranjo, a unos cuatro o cinco kilómetros
de la comunidad de Peña Blanca. Ahí también se
encuentra una empacadora y la planta de procesamiento de flores y un
vivero.
Este tipo de flores tienen una característica particular y es
que la mayoría son derivadas del plátano y cambur y presentan
una estructurada colorida, hojas modificadas y de color para atraer
a los insectos y el colibrí, fundamentales para el proceso de
polinización.
Así como su forma, variedad y colorido estas flores han sido
bautizadas con nombres extraños como Bastón del Emperador,
Bastón de la Reina , Maracas o Shampoo y Ginger, esta derivada
del jengibre,
Cómo inician
Nazaria Domínguez Lorenzo, una de las productoras de la zona,
relató que entró al negocio motivada por una amiga que
la invitó a integrarse a la cooperativa y desde entonces el cultivo
de flores se ha convertido en el medio de sustento de su familia de
ocho miembros.
Motivado por la rentabilidad del negocio, su esposo e hijos ayudan en
el cultivo y en procesamiento de las flores.
La idea de entrar a este negocio comenzó en 1998, después
el huracán Mitch cuando una voluntaria canadiense, impresionada
por la belleza de las flores, motivó a las féminas de
la comunidad a organizarse e iniciar la comercialización del
producto a mayor escala.
Otro hecho que obligó a las familias a inclinarse por el cultivo
y producción de flores fueron los malos precios del café
en el mercado internacional, ya que buena parte de los habitantes de
la región se dedican al cultivo del grano aromático.
La mayoría de las parcelas son cultivadas por grupos familiares,
y según explicó la consultora del proyecto, Karen Banegas,
la actividad beneficia directamente a unas noventa personas del lugar
e indirectamente a otro número importante de familias.
Doña Nazaria relató que las fechas de mayor demanda son:
el Día de los Enamorados, el Día de la Madre , Día
del Niño, el 15 de septiembre y el Día de Difuntos, pero
la producción baja entre los meses de junio y agosto.
Las flores compradas en el lugar tienen un precio de 10 lempiras la
docena, pero en Tegucigalpa y San Pedro Sula ese precio se quintuplica,
es decir, que se puede encontrar un ramo por 50 o 60 lempiras.
“Ahorita con los costos que hemos estado sacando ya no nos está
dando dar ese precio; entonces el precio total que ahora estamos pidiendo
es de 15 lempiras la docena”, dijo la productora.
Con el trabajo de mercadeo que las propias socias de la cooperativa
han iniciado, la demanda del colorido y natural producto ha crecido
significativamente al punto que semanalmente se producen entre 400 a
700 docenas.
Sin embargo, doña Nazaria comentó que meses de gran demanda
la cooperativa ha llegado a producir unas 2,000 docenas.
Doña Nazaria comentó que recientemente se enviaron a Estados
Unidos muestras de las diferentes variedades flores producidas en el
lugar con el fin de abrir un mercado en el extranjero. Se sabe que en
Europa este tipo de flores son muy cotizadas.
Erasmo Flores, biólogo y consultor del Instituto Hondureño
de Turismo, comentó que el proyecto busca generar e impulsar
el turismo con valor agregado en la zona, pero también darles
una visión a las mujeres que se han asociado a esta microempresa
y hacer de este un programa autosostenible.
“Es también invitar a los hondureños a que vengan
a descubrir una Honduras poco conocida”, dijo.
Dijo que lo exótico de las flores puede aplicarse de dos formas:
uno que son plantas que no son propias de Honduras y que fueron exportadas
de otros países tropicales, pero también es sinónimo
de exuberancia por su color, su forma y su exoticidad.
Dijo que la zona del Lago de Yojoa se ha explotado relativamente muy
poco si se compara con otras áreas de atractivo turístico,
pero eso se ha hecho por falta de conocimiento porque cuenta con los
recursos y la infraestructura turística necesaria para atraer
a visitantes nacionales y extranjeros.
Dijo que la idea es comercializar las flores en el extranjero, pero
por ahora la capacidad de producción y calidad es sólo
para el mercado interno “pero definitivamente una meta a futuro
podría ser esa”.