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| 09
de Octubre de 2006
Tegucigalpa. El presidente Manuel Zelaya Rosales es calificado por la prensa hondureña como un gobernante intolerante e incapaz de enfrentarse a la crítica de acuerdo a las características de su investidura. Antes de partir en gira oficial por Taiwán, el presidente hondureño ha cuestionado a los medios de prensa del país a los que les atribuye posiciones confrontativas y desinformadoras para afectar a su gobierno. El gobernante informó que está haciendo una recopilación de las publicaciones que se divulgan en las “columnas de chismes” para presentarlas ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Asimismo, anunció que su administración pondrá en vigencia una nueva estrategia de prensa y comunicación bajo la responsabilidad de su secretario privado, Raúl Valladares. Valladares, un periodista con amplio recorrido en medios de comunicación radiales, se ha quedado en Tegucigalpa, la capital hondureña y por una excepcional ocasión, no acompaña a al dignatario en una gira al exterior, a fin de estrenar la nueva estrategia comunicativa del “Poder Ciudadano”.
Asimismo, indicó que En los casos de Bolivia, Colombia, Honduras y Uruguay, los propios presidentes han asumido personalmente la tarea de confrontar públicamente con medios de comunicación y periodistas, evidenciando rasgos de autoritarismo. Frente
a esa situación y a los virulentos ataques del gobernante hondureño
a los medios que crítica sus ejecutorias, Proceso
Digital recogió el pensamiento de varios periodistas
nacionales sobre el tema. “Considero - dijo Reyes - que es un error de su parte pelearse con los medios, porque en su caso, como presidente de la República , cada día que pasa es uno menos en el gobierno y su imagen se va deteriorando más”.
Recordó que la misma prensa escrita le dedica páginas enteras a sus discursos sobre inauguraciones de obras, viajes dentro o fuera del país y otros eventos, incluso algunos de carácter social. “Le publican hasta las bromas que le gusta gastarse”. Sobre las "columnas de chismes", indicó que es cierto que en algunas a veces se cometen excesos, pero un presidente no puede estar respondiendo a secciones por las que tampoco se puede medir la seriedad de un medio. En cuanto a la declaración presidencial de que está recolectando notas en las que él considera que se le ha ofendido, para enviarlas a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Reyes dijo que ese puede ser otro error de su parte porque los medios le pueden responder haciéndole el vacío. “Pareciera que se olvida que él necesita más de los medios, que los medios de él”, indicó. En torno a la creación de medio de comunicación oficiales, el corresponsal de EFE y catedrático de la Escuela de Periodismo de la UNAH sostuvo que “si para defenderse de los ataques de la prensa y dar a conocer la obra del gobierno piensa en la apertura de un canal de televisión oficial y ampliar la cobertura de Radio Nacional de Honduras, nos parece poco acertado, porque los recursos del Estado se deben invertir en cosas más importantes a favor del pueblo. Un canal de televisión educativa y una Radio Nacional para difundir el arte y la cultura, sí le hacen falta al país, pero esos medios no son para promocionar la imagen del presidente de turno, al margen del partido político al que pertenezca. Ausencia de Interlocutores
Para Vallejo, uno de los periodistas radiales con mayor trayectoria en Honduras, el lanzamiento de una estrategia comunicativa servirá tanto al gobierno como al país y a los medios en general. En cuanto
a las críticas del presidente, especialmente a las columnas de
prensa que él bautizó como “columnas de chismes”,
el director de noticias de Radio América indicó que particularmente
no comparte este tipo de periodismo, pero señaló que el
gobernante “debe ser más tolerante y no entrar en conflictos
innecesarios, especialmente porque se trata de la figura presidencial”.
Para el comunicador, las denuncias oficiales en cuanto a que pudieran existir sectores que quieran chantajear al gobierno pudieran tener validez, pero, en cualquier caso deberían combatirse con una política coherente y con respuestas justas. En cuanto a las columnas de chismes y las reacciones presidenciales frente a las mismas, el periodista Renato Álvarez consideró que también ameritan la tolerancia, ya que son una forma de prensa que puede no ser compartida por muchos pero que también sirve como catalizador de denuncias que merecen ser conocidas por al población. El
presidente debe serenarse
Dijo que muchas veces las columnas sirven para resaltar cualidades o defectos de los protagonistas de las noticias, pero son parte de lo normal que ocurre en un área del periodismo nacional. En torno a la actitud del presidente Zelaya por los señalamientos que en algunas oportunidades se le hacen en las columnas, Villatoro opinó que “el gobernante debería serenarse y ser abierto a las críticas”. Las columnas
deben continuar escribiéndose con ética, pero con humor,
critica y abiertas a dar respuestas a la población que las lee,
concluyó Villatoro. |
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