Los comentarios
los hizo en el marco de las celebraciones en Honduras del “Día
mundial de la alimentación”, fecha que, en su opinión,
debería celebrarse mejor bajo el nombre de “Día
mundial del hambre”.
El ex congresista señalo que paradójicamente las personas
que sufren de hambre “viven en el área rural, donde está
el agua, la tierra, los recursos naturales”.
“Pero son personas que no tienen acceso a esos recursos, recursos
que el Estado concesiona, vende o entrega a las multinacionales, empresas
que no pagan ni un centavo de impuestos al Estado”, comentó.
Asimismo, consideró que esta problemática no se resolverá,
es más se agravará, en tanto las máximas autoridades
del Gobierno “no reorienten o recuperen la soberanía económica
y social del país”.
Vaticinó también que los fondos de la Estrategia de Reducción
de la Pobreza (ERP) que impulsa actualmente el Gobierno hondureño
no coadyuvarán a la reducción de los alarmantes índices
de pobreza y miseria que vive el país.
“La ERP no va a resolver ningún problema porque no existe
en ella ningún plan concreto de desarrollo a nivel local, la
ERP lo que dice es que se impulsarán proyectos encaminados a
resolver ese problema”, comentó.
Alegría advirtió que para sacar a los campesinos del hambre
y la desnutrición “hay que darles tierras, esa es la clave,
mientras no haya una justa distribución de la tierra y de los
recursos naturales estos problemas preexistirán”.
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Lamentó que las máximas autoridades del Gobierno
hondureño no tengan ningún plan en ese sentido.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE),
en Honduras el 64,5 por ciento de los hogares se encuentran en
pobreza.
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La misma
fuente destaca que en el área rural, el 73,8 por ciento de los
hogares viven en pobreza, siendo muy pobres el 60,5 por ciento.
“El Día mundial de la alimentación” se celebra
en el mundo el 16 de octubre, fecha en la que, en 1945, se fundó
la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y
la Alimentación (FAO).
La celebración se hizo este año bajo el lema “invertir
en agricultura para lograr la seguridad alimentaria”, para llamar
la atención sobre el que la agricultura debe desempeñar
un papel destacado a nivel mundial para que se pueda poner fin al hambre.
Según cifras del sistema de las Naciones Unidas, a pesar de los
progresos alcanzados en el desarrollo agrícola y rural en el
mundo, el hambre y la pobreza es un flagelo que afecta a más
de 850 millones de personas.
Las mismas fuentes señalan que el 70 por ciento de la población
que padece hambre en el mundo vive en zonas rurales y es allí
donde existe una alta necesidad de propiciar alimentos y empleo.
El desarrollo agrícola es el primer paso hacia un desarrollo
económico sostenible a largo plazo, según lo establecido
por la FAO.
“Incrementar la inversión pública en la agricultura
es absolutamente indispensable, pero también es fundamental que
esa asistencia se haga más eficaz”, dijo el representante
de la FAO en Honduras, Compton Paul.
Expresó que un mecanismo importante para lograrlo es la Plataforma
Global de Donantes para el Desarrollo Rural, un consorcio de 26 organismos
de desarrollo de los donantes que la FAO preside conjuntamente con el
Ministerio Federal de Cooperación y Desarrollo Económicos
de Alemania.
“La plataforma procura aumentar la eficacia de la ayuda proporcionada
por los donantes y centrar la actividad en el logro de los Objetivos
de Desarrollo del Milenio”, de reducir a la mitad el hambre y
la pobreza en todo el mundo para el año 2015, señaló.
| Explicó
que el nuevo modelo para la cooperación entre los sectores
públicos y privados consiste en promover asociaciones rentables,
lo que significa encontrar nuevas maneras de reunir a los pequeños
agricultores y las cooperativas con las agroindustrias y los gobiernos
para establecer empresas rentables.
“En
ese espíritu incumbe a los Gobiernos la responsabilidad
primordial de crear condiciones sociopolíticas de estabilidad,
establecer marcos jurídicos para el acceso a la tierra
y al agua, aplicar grados y normas de calidad, fomentar un clima
más propicio a la inversión privada y propiciar
la infraestructura rural indispensable”, añadió. |
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Premio
Nacional de la Alimentación
En el marco de las celebraciones de hoy, la FAO entregó el “Premio
Nacional de la Alimentación 2006” a Lina Hortensia Martínez
por su contribución a los procesos de seguridad alimentaria que
se impulsan en el país.
Martínez es impulsora del proyecto de “Producción,
promoción y comercialización de casabe simple y saborizado”,
desarrollado por la Asociación de Mujeres Hondureñas Productores
de Casabe (AHPROCASABE) en comunidades garìfunas de la zona del
Litoral Atlántico.
El proyecto tiene como misión “desarrollar una estrategia
nacional e internacional de comercialización con un producto
de alta calidad, apoyado por una cadena de distribución eficaz
y un plan de comunicación consistente, creativo y congruente
con la realidad del segmento del mercado meta”.
AHPROCASABE, que cuenta actualmente con 20 socias, 60 por ciento de
ellas garìfunas y 40 por ciento mestizas, ubica su planta procesadora
de alimentos en la comunidad de La Unión, El Porvenir, departamento
de Atlántida.
AHPROCASABE es una oportunidad para desafiar la capacidad individual
y colectiva de la mujer para producir, y a la vez, dignamente contribuir
con la seguridad alimentaria nacional y crear oferta exportable de casabe
a un mercado nacional, regional e internacional”.