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| 18
de Octubre de 2006 Redacción Proceso Digital |
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Tegucigalpa - El misterioso avión ejecutivo abandonado en Tegucigalpa desde el 24 de febrero pasado, será sometido a una subasta pública, luego que ninguna persona reclamara su propiedad, informaron portavoces de la Procuraduría General de la República y el Ministerio Público. El vocero del Ministerio Público, Melvin Duarte, dijo a periodistas que la subasta se hará en cumplimiento a la Ley Contra el Delito de Activos, que fijó un plazo de 30 días, que vence mañana, para que cualquier persona que pudiera acreditar la propiedad de la aeronave se presentara con la documentación. "El plazo se vence mañana (jueves 19 de octubre) y nadie se ha presentado como propietario del avión", añadió Duarte. Por su lado, el secretario de la Procuraduría General de la República , Carlos Osorto, afirmó que sólo están a la espera que venza el plazo de 30 días otorgado por la Fiscalía General de la República para decretar el abandono de la aeronave. “Al
vencimiento de este plazo esperamos que el Ministerio Público
haya adquirido las asistencias judiciales en México, Estados
Unidos y Venezuela para ver si a través de estos instrumentos
legales hayan algunos indicios que puedan constituir el lavado de activos
en relación a esta aeronave”, dijo. Duarte indicó que las bases de la subasta serán socializadas por la Oficina Administradora de Bienes Incautados y que la investigación del origen del avión continuará por parte del Ministerio Público.
El avión, año 1968, llegó a Tegucigalpa en horas de la noche del 24 de febrero pasado, pilotado por Federico Rivielo y Carlos Enrique Messner, de nacionalidad mexicana, quienes un día después abandonaron la capital hondureña en un vuelo comercial. La forma irregular en que llegó la aeronave a Honduras creó un ambiente de mucha especulación, porque extraoficialmente trascendió que sería entregada a un alto funcionario de este país, no identificado. Además, aparecieron dos presuntos dueños del aparato identificados como Mario Andrade Mora y Carlos Ruelas, quienes no han presentado la documentación requerida que avale su propiedad. El avión permanece aparcado en la base de la Fuerza Aérea Hondureña en Tegucigalpa. El fiscal general del Estado, Leónidas Rosa Bautista, viajó en mayo pasado a México en busca de información sobre el avión, pero nadie le dio razón sobre los dueños, según declaró a su regreso al país el alto funcionario hondureño. |
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