El 55,3
por ciento de los participantes en la encuesta respondió "Si"
a la pregunta ¿Usted cree que el presidente Manuel Zelaya es
intolerante a las críticas de la prensa nacional?
Un 44,3 por ciento de la muestra de 1.106 internautas participantes
en la encuesta respondieron "no" a la misma interrogante,
el 0,3 por ciento dijo que "no sabe".
Proceso Digital puso a consideración
esta encuesta, luego de que el presidente Zelaya se enfrascara en una
abierta confrontación con un sector de la prensa nacional, que
en su opinión, critica a su familia y su Gobierno, sin fundamentos.
Zelaya dice que sus cuestionamientos a la prensa no forman parte de
ninguna confrontación con ese sector, al que, además considera,
"el verdadero poder" del país.
Según dijo en una rueda de prensa previa a su viaje a Taiwán,
el 6 de octubre, "lo único que está haciendo el presidente
es pidiéndole respeto a los medios informativos que usan el chisme,
la intriga, el descrédito, el odio, la destrucción, para
escribir su verdad o pasar sus noticias, que cuando se diga algo falso
permitan que se aclare en base a la ley de Emisión del pensamiento,
que cuando digan algo falso tengan también el valor de rectificar
al día siguiente o en el mismo momento en que se hace...".
En esa
misma comparecencia, el gobernante dijo hablar "en nombre del pueblo,
en nombre de la gente que se siente ofendida por este tipo de periodismo,
que no es un periodismo digno de nuestra ciudadanía".
También anunció que estaba documentando "las calumnias"
para denunciar "con pruebas" ante la Sociedad Interamericana
de Prensa (SIP).
"Nosotros lo vamos a denunciar con pruebas ante la SIP, con pruebas
de calumnias y mentiras permanente que no las quieren aclarar, aun mandando
las aclaraciones, que no quieren permitirle el derecho, ni siquiera
al Gobierno, cuando digamos a un ciudadano común, de poder acceder
a los medios y de poder tener por lo menos la oportunidad de defenderse",
sostuvo.
Los cuestionamientos hacia la prensa siguieron desde Taiwán,
adonde viajó con una numerosa delegación de periodistas
de medios locales, en los cuales se le pudo escuchar hasta tres veces
diarias.
Esta situación ha generado altos grados de preocupación
entre la prensa y periodistas independientes, que consideran que el
actual Gobierno "pavimenta" el camino a la censura del trabajo
periodístico en este país.
La 62 Asamblea General anual de la SIP celebrada en México a
principios de octubre, denunció que en Honduras, al igual que
sucede en Colombia, Bolivia y Uruguay, el presidente ha asumido "personalmente
la tarea de confrontarse públicamente con medios de comunicación
y periodistas, evidenciando rasgos de autoritarismo que demuestran su
incapacidad para adecuarse al funcionamiento de la prensa independiente".
En esos países, según la SIP, "funcionarios de alta
jerarquía se han encargado de señalar públicamente
a medios concretos cuyas informaciones y opiniones les incomodan".
La SIP advirtió que "si un presidente u otro gobernante
ataca a un medio o a un periodista y los tilda públicamente de
enemigo" alienta a la acción de funcionarios estatales contra
ellos.