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"Si queremos dejar de ser ese vagón que va de último en el tren de la historia del mundo occidental, tenemos que integrarnos, porque la integración sería nuestra carta de presentación hacia el futuro", expuso Cerezo, quien gobernó Guatemala entre 1986 y 1990. Cuando esto se logre "dejaríamos de ser esos países pequeños llenos de problemas que alguna gente ni siquiera sabe donde están ubicados en el mundo, y nos convertiríamos, junto con Panamá, en una de las regiones estratégicas para el comercio y la seguridad mundial", señaló. El ex presidente Flores, que gobernó Honduras entre 1990 y 1994, por su parte, reflexionó sobre las diferencias limítrofes entre los países de la región, las que han obstaculizado el proceso de integración regional. "La
guerra que destruyó el Mercado Común Centroamericano tuvo
que ver fundamentalmente con cuestiones de carácter fronterizo,
y hoy, en esta última semana salta Conejo otra vez", dijo
en referencia a la disputa de los Gobiernos de Honduras y El Salvador
alrededor de Flores consideró "irónico estar hablando de integración en este momento, cuando vuelven a erigirse cosas que son los obstáculos que impiden que nosotros podamos integrarnos". En opinión del ex mandatario, las fronteras no deben ser los puntos que separen a los países de la región, sino las líneas que les hermanan. "Si ese es el propósito, y si eso nos fijamos nosotros como parte de nuestra convicción, estamos seguros que la integración la podemos hacer, y la podemos hacer ya en este momento, por convicción los centroamericanos", sostuvo. Añadió
que "si tenemos una actitud, una mentalidad y un convencimiento
de que la integración es lo único que nos puede sacar
adelante (...), si cedemos un poco la individualidad y nos olvidamos
del aislacionismo, y damos paso a la colectividad y a la comunidad,
Centroamérica en un abrir y cerrar de ojos puede tener un destino
totalmente distinto al cúmulo de problemas que estamos enfrentando
en este momento". |
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