| Presidente Zelaya reconoce necesidad depurar la policía |
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El mandatario hondureño argumentó que "la corrupción es un mal que atañe a la conducta del ser humano en su Historia, a través de los siglos" y reiteró el compromiso irrenunciable de su Gobierno de "combatirla en todas sus plataformas y en todas sus formas". Se trata, explicó, de un "proceso permanente", en el que "el corruptor crea las condiciones por corromper al sano, por corromper al servidor y eso sólo se logra detener cuando existen los suficientes incentivos (...) para no caer en la tentación". Zelaya responsabilizó también en parte del problema a "esta cultura que hoy promueve el hedonismo, la satisfacción, el bienestar y el éxito de la persona, en vez de promover la responsabilidad y el sentido de compartir la solidaridad humana". "Frente a una cultura que no es la más adecuada para combatir la corrupción, estamos haciendo una ley de transparencia", recordó, que tiene como objetivo permitir el acceso a la información del Estado por parte de los ciudadanos, para que puedan exigir cuentas. Sobre la reciente ocupación de centenares de campesinos de las oficinas regionales del Instituto Nacional Agrario (INA) para exigir títulos de tierra y asistencia técnica y crediticia, expresó su disposición a entablar un proceso de diálogo con sus líderes. Zelaya recordó que en sus diez meses de mandato ha habido un centenar de manifestación públicas con diversas reivindicaciones por parte de distintos grupos y que todas las ha arreglado "a través del dialogo y la concertación, y lo vamos a seguir haciendo". No obstante, se refirió a las dificultades estructurales que tiene el país para satisfacer todas las peticiones, porque en Honduras "no tenemos excedentes", sino "déficits, fiscal, económico y social, y una deuda social con la población muy grande". "Nuestro compromiso es decir la verdad aunque duela, abrir los espacios y crear las oportunidades, y ese compromiso me está sirviendo para mantener la gobernanza en el país", declaró. EFE |
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