Tegucigalpa
- El presidente, Manuel Zelaya, intentó atenuar y restar importancia
a las fuertes críticas en contra de su administración
por la ausencia de políticas para frenar la ola de delincuencia
y criminalidad que abate al país, argumentando que los índices
de delincuencia en el país "son los mismos de los últimos
cuatro años".
“Yo no voy hacer las payasadas que hacía el gobierno anterior,
yendo a llorar ahí encima de los cadáveres cuando era
parte de la responsabilidad, ni el ministro de Seguridad que tenemos
nosotros que es un hombre formal y serio, está haciendo ese tipo
de show”, respondió Zelaya en tono molesto a los periodistas
que lo interrogaban sobre el alto índice de criminalidad que
mantiene en zozobra a la mayoría de los hondureños.
A su regreso de su viaje número 27 al extranjero, el titular
del Ejecutivo ofreció una rueda de prensa para exponer “los
logros” de su visita a España, en la que fue acompañado
por una nutrida delegación de parientes, funcionarios y periodistas.
Al ser consultado sobre la inseguridad que prima en el país y
que en los últimos días ha cobrado la vida de medio centenar
de hondureños, el gobernante arguyó haber recibido un
país "donde hay serios problemas de inseguridad", y
aseguró que "estamos combatiéndola en todos los campos,
no hemos dado tregua a la delincuencia".
"Yo me amparo en los resultados sobre las estadísticas que
estamos teniendo, la delincuencia está manteniéndose en
los mismos márgenes, nada más que ahora hay otras publicaciones
en ese sentido que significa mayor alarma, mayores grados de zozobra
e inseguridad", indicó.
El presidente hondureño expuso que la mayoría de los asesinatos
que estremecen a la sociedad no son consecuencia del crimen común,
sino que "del tráfico de drogas que hay en todo Centroamérica
(...) y de las bandas de crímenes organizados que funcionan en
el país e inclusive fuera de nuestras fronteras".
Es más alarma
"Si me dicen que los índices de criminalidad han subido
en forma alarmante, y si eso fuera cierto, entonces yo compartiría
totalmente con eso, pero los índices de criminalidad se están
manteniendo igual que en los últimos cuatro años, no han
subido, se mantienen, lo que hay es más alarma, mas noticia",
afirmó.
Como es su costumbre cada vez que se cuestionan sus ejecutorias, el
mandatario volvió a aremeter contra los periodistas y cuestionó
a los medios de prensa porque, en su opinión, magnifican los
hechos de violencia, no así las cosas positivas que tiene el
país.

"El delincuente aquí se siente casi vanagloriado porque
cada crimen que comete sale en las primeras planas y ese crimen entonces
sirve para que él se fortalezca más", afirmó.
"Lo que les quiero decir es que está bien la información
pero no el sensacionalismo, está bien darle una página
al crimen pero no está bien dedicar todas las primeras planas
como que este país viviera en una guerra, en una zozobra inmensa,
promoviendo más bien la fuga de posibles inversiones que yo estoy
tratando de atraer a Honduras", comentó.
"Yo creo que Honduras tiene excelentes noticias, que también
se publican, no digo que no, yo lo que estoy buscando es un balance",
acotó.