Tegucigalpa
– La pobreza rural en Honduras no resulta de la falta de trabajo,
pero sí de la baja productividad del trabajo rural, concluyó
un estudio sobre el tema publicado recientemente en Tegucigalpa.
“Se ha constatado que los pobres en áreas rurales hondureñas
no están en esta situación porque les falta trabajo, sino
porque reciben muy poco ingreso del trabajo que tienen”, establece
el estudio “La Pobreza Rural, magnitud y determinantes”.
Explica que “como más del 85 por ciento de los hogares
rurales viene del trabajo, las familias con bajo ingreso laboral tienden
a ser las más pobres”
El estudio señala también que al menos el 71 por ciento
de los pobres de Honduras viven en el área rural y carecen de
posibilidades de garantizar las condiciones nutricionales básicas
de sus familias.
Dice que de los 3,9 millones de hondureños pobres, 2,8 millones
viven en el área rural en hogares con un ingreso per cápita
inferior a 689 lempiras al mes, que es el costo de una canasta básica
de alimentos que garantiza un aporte calórico de 2.200 calorías
por día en el campo.
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Estos
son hondureños que aunque dedicasen todo su ingreso para
alimentación, no serían capaces de garantizar condiciones
nutricionales básicas para sus miembros, agrega. |
Las
zonas de la pobreza
Apunta que este elevado grado de pobreza, no se encuentra uniformemente
distribuido a lo largo y ancho del país, ya que la incidencia
de la pobreza rural es mucho más elevada en la región
occidental, donde más del 85 por ciento de la población
rural es pobre, que en la norte o el Litoral Atlántico, donde
menos del 70 por ciento de la población es pobre.
“La pobreza tiende a ser mayor en las áreas rurales más
aisladas, probablemente debido a una menor demanda local por productos
agropecuarios, menores oportunidades educacionales y de empleos en actividades
no agropecuarias”, apunta.
El estudio también señala que “este alto grado de
pobreza rural es mayor que el de todos los países centroamericanos,
con excepción de Nicaragua”.
La investigación elaborada por los investigadores Ricardo Paes
de Barros, Mirela de Carvalho y Samuel Franco y auspiciada por el Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Instituto de Pesquisa
Económica Aplicada (IPEA), también expone que “no
es sólo el grado de pobreza que es mucho más elevado en
las áreas rurales, sino que la intensidad de la pobreza es también
mayor”.
“La
distancia promedio del ingreso de los pobres hasta la línea
de la pobreza es mayor en el campo que en el resto del país”,
dice el documento, en el cual también se establece que
el país requiere de al menos 19.000 millones de lempiras
anuales para eliminar toda la pobreza del país.
Ante la magnitud de este problema, el estudio concluye que “es
indiscutible la necesidad de un amplio programa de combate a la
pobreza rural, particularmente centrado en las regiones más
afectadas. |
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Dice que
es indispensable que la estrategia adoptada sea lo más efectiva
posible y advierte que “cualquier estrategia de reducción
de la pobreza que no privilegie a los pobres de las áreas rurales
corre el riesgo de retirar de la pobreza a una pequeña porción
de esta población”.
Para ello, sostiene la investigación, “es necesario contar
con un amplio y detallado diagnóstico social que identifique
con claridad la magnitud, la naturaleza y los determinantes de la pobreza
rural en el país.