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Atentados suicidas reivindicados por Al Qaeda causan |
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El primer coche-bomba saltó por los aires en el aparcamiento del Palacio del Gobierno, en pleno centro de la capital, cuando se encontraba en la sede gubernamental el primer ministro, Abdelaziz Beljadem, quien de inmediato reaccionó calificando el hecho de "criminal y cobarde". Al parecer, uno o varios terroristas lograron entrar en el aparcamiento, que cuenta con un fuerte dispositivo de seguridad, haciendo detonar el explosivo que llevaba el vehículo. En la comisaría de Bab Ezzuar explotaron los otros artefactos que causaron importantes daños al edificio y a las casas colindantes, provocando escenas de pánico entre los transeúntes. Horas más tarde, la "Organización Al Qaeda en los Países del Magreb Islámico" asumió en un comunicado la autoría de los atentados y juró no descansar hasta liberar "la tierra del Islam desde Jerusalén hasta Al Andalus". En el escrito el grupo terrorista, anteriormente denominado Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), aseguró que los atentados fueron perpetrados por tres suicidas que utilizaron tres vehículos cargados con unos 1.900 kilogramos de explosivos. Los objetivos de la organización fueron, según su comunicado, la sede del Gobierno apóstata en Argel, la de Interpol en el barrio Bab Ezzuar, y la de las fuerzas especiales de la Policía en Bab Ezzuar. Al Qaeda en Magreb identificó como "mártir Muaaz Bin Yabal", "mártir Al Zubeir Abu Sayeda" y "mártir Abu Duyana" a los tres suicidas que supuestamente perpetraron los ataques. "Los atentados de hoy, como los siete ocurridos en febrero pasado en la Cabilia, eran previsibles a partir del momento en que los salafistas se han afiliado a la organización de Ben Laden. Sabíamos que sus comandos iban a adoptar los mismos modos operacionales, en particular los atentados kamikazes", señaló hoy a Efe uno de los analistas de la prensa local.
En el mismo sentido se pronunció el ministro de Interior marroquí, Chakib Ben Musa, quien aseguró que no hay relación entre ambos atentados. No hay indicios que apunten a ningún tipo de relación "directa o indirecta" entre los cuatro terroristas que murieron ayer en Casablanca y organizaciones internacionales terroristas, precisó el ministro. Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó enérgicamente los atentados al calificarlos de "incidentes deplorables". "El terrorismo socava el funcionamiento normal de las sociedades y afecta la vida diaria de la gente común", declaró. EFE
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