Según
datos de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDESA)
realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) entre
el mes de octubre 2005 a junio de 2006, “de cada 1.000 niños
que nacieron en Honduras durante el quinquenio 2001-2006, 23 murieron
durante el primer año, cifra que presenta un descenso significativo
frente a las 34 muertes estimadas en la Encuesta Nacional de Epidemiología
y Salud Familiar (ENESF) 2001, para el período 1996- 2000”
.
El estudio financiado por la Agencia Internacional para el Desarrollo
de los Estados Unidos (USAID), revela que la tasa de mortalidad infantil
en el área rural asciende a 33 y en la urbana a 24 por mil nacidos
vivos.
Esto evidencia un descenso respecto a las tasas estimadas en el 2001,
cuando en el área rural se reportaba la muerte de 38 de cada
1.000 niños nacidos vivos, y de 29 en el área urbana,
explicó el INE en un comunicado.
El organismo dijo que, según los resultados de la ENDESA , la
mortalidad en los primeros cinco años (mortalidad en la niñez)
es mayor en la zona rural que en la urbana y que esta diferencia obedece
a que la mortalidad después del primer año está
mas relacionada con las condiciones socioeconómicas y ambientales
que son mas deficitarias en la zona rural.
El informe destaca que al igual que las encuestas anteriores realizadas
en el país, el nivel educativo alcanzado por la madre es una
de las características más importantes en los riesgos
de mortalidad infantil.
Apuntó que los niños de madres sin educación tienen
más probabilidad de morir durante el primer año de vida
casi dos veces mayor que la de aquellos niños de madres con nivel
de educación superior (37 versus 20 por mil).
Los departamentos que reportan las tasas más altas de mortalidad
infantil son La Paz y El Paraíso con 43 y 37 muertes por mil,
respectivamente. En el otro extremo los departamentos que reportan las
tasas mas bajas son Cortés y Valle con 22 muertes por mil nacidos
vivos, cada uno, concluyó el informe.
El mismo estudio encontró que, en el mismo período, la
cobertura de control prenatal por personal de salud ha mejorado en Honduras.
Según el estudio, el 92 por ciento de las futuras madres recibieron
cuidado prenatal, situación que se incremento en nueve puntos
porcentuales con respecto al 83 por ciento reportado en el 2001.
Estas atenciones son brindadas en su mayoría por médico
(73 por ciento), seguido por enfermera o auxiliar de enfermería
con un 19 por ciento., indicó.
La investigación revela que la atención prenatal por parteras
es prácticamente nula a nivel nacional, para el 2001 se reporto
apenas el uno por ciento de atenciones brindadas por este personal comunitario.
El informe concluye que si bien a nivel nacional el porcentaje de mujeres
que no asiste a control prenatal es relativamente bajo, de 8 por ciento,
la falta de control del embarazo se concentra entre las mujeres con
mayores riesgos, como ser las comprendidas entre los 35 a 49 años
(12 por ciento), que en las mujeres de menor edad, entre las cuales
un 7 por ciento, no asiste a dicho control.
El estudio establece un alto riesgo de mortalidad para niños
de madres adolescentes (35 por mil nacidos vivos) y mucho mas alto cuando
la madre tiene entre 40 y 49 años (aumenta a 59 por mil nacidos
vivos).
El informe concluyó que de cada mil niños nacidos vivos
en intervalos ínter genésicos menores a dos años,
43 mueren antes de cumplir su primer año de vida, frente a 19
por mil entre los niños que tienen un intervalo Ínter
genésico mayor a tres años y 23 por mil entre los de intervalo
ínter genésico mayor a tres años y 23 mil entre
los de 4 y mas años.
La ENDESA es una investigación que se va a realizar en el país
cada cinco años, con el propósito de proveer información
actualizada sobre la dinámica demográfica y el estado
de salud de las mujeres en edad reproductiva, en niños menores
de seis años y en hombres comprendidos entre los 15 a 59 años.