Por más
de una hora, la gubernamental Comisión Nacional de Telecomunicaciones
(CONATEL) ordenó a los medios radiales y televisivos locales
a pasar en forma continua el mensaje del secretario de Seguridad, Álvaro
Romero, en el que éste pidió a
los taxistas deponer sus acciones de protesta.
El mensaje inicialmente fue transmitido a la una de la tarde y de ahí
en forma continua a de las dos y tres de la tarde, luego que miles de
taxistas se tomarán las principales vías
de comunicación de la ciudad, exigiendo al presidente Zelaya
una rebaja de al menos seis lempiras al precio de los combustibles.
La prolongada cadena de radio y televisión generó malestar
y despertó las suspicacias de la ciudadanía, particularmente
entre los mayores que rememoraron la época de los mal recordados
golpes militares de los años sesenta y setenta, cuando los uniformados
tomaron el poder por la fuerza y rompieron el orden constitucional.
Un hecho que pasó desapercibido para la mayoría de la
población e incluso de los mismos periodistas, pero no para los
entendidos en la materia, es que, en su comparecencia, el Secretario
de Seguridad tenía el pabellón nacional a su izquierda
y no a su derecha como manda el protocolo oficial.
En este tipo de casos, según los expertos, el Estandarte Nacional
usualmente se coloca en el lado derecho del funcionario discursante
y sólo es ubicado en el lado izquierdo cuando se transmite un
mensaje que tiene que ver con un estado de conmoción nacional
o de situación de guerra.
En su mensaje, Romero pidió a los ruleteros, que mantenían
tomada las principales vías de la capital hondureña, que
depusieran las acciones de protestas y retomaran el diálogo,
“al que el gobierno siempre ha estado anuente”.
Advirtió que “si en un plazo prudencial esa disposición
no era acatada los efectivos de nuestra Policía Nacional y el
Ejército procederán a ejecutar el desalojo pacífico
de los protestantes”. Al final la policía realizó
el desalojo violento de los protestantes
que dejó, al menos seis detenidos y diez heridos.