Tegucigalpa
– El presidente, Manuel Zelaya Rosales, sobrevoló hoy parte
del territorio nacional en uno de los aviones caza F-5 que posee este
país centroamericano e incluso se dio el lujo de hacer piruetas
en él sobre la capital hondureña.
Zelaya abordó la unidad en La Ceiba, tras concluir una gira de
trabajo por varios sectores del departamento de Colón, hasta
donde viajó para supervisar e inaugurar obras sociales.
Personeros de Casa Presidencial informaron que el mandatario viajó
al Caribe hondureño en el West Wind, la aeronave de uso oficial,
pero que decidió hacer su retorno a Tegucigalpa en un jet F-5.
Otra unidad de la misma flotilla le seguía de cerca.
El inusual sobrevuelo de las dos unidades de combate aéreas tomó
por sorpresa a los capitalinos, que no están acostumbrados a
este tipo de acontecimientos.
Los aviones dieron al menos cinco vueltas sobre la capital hondureña
e hicieron algunas acrobacias, lo que generó inquietud y temor
entre la ciudadanía.

Honduras compró a Estados Unidos en 1987 por al menos 90 millones
de dólares, una flotilla de 12 aviones: diez F-5E, y dos F- 5F
.
Una de las aeronaves se estrelló en el Caribe hondureño,
años después, por lo que la flota actual consta de once
unidades.
Según expertos militares, volar una de estas aeronaves le representa
al Estado unos 19 mil lempiras por hora de vuelo.
Los caza F-5 tienen una capacidad 670 galones combustible, un techo
operacional de 50,300 pies y una capacidad de reacción de 2.18
segundos, es decir, que pueden alcanzar una altura de 40,000 pies en
ese tiempo.
Actualmente los aviones permanecen estratégicamente estacionados
en los aeropuertos militares de La Ceiba, Atlantida; San Pedro Sula,
Cortés, y Palmerola, Comayagua.
Piloteó la aeronave
La aeronave, con el presidente en la cabina del copiloto, dio varias
vueltas por la ciudad, hizo algunas acrobacias y luego aterrizó
en el aeropuerto de Toncontín.

La nave aterrizó en dirección contraria a lo normal, es
decir, de norte a sur y por lo corto de la pista tuvo que utilizar el
paracaidas para frenar la velocidad.
A su arribo a tierra, el jefe de gobierno hondureño dijo que
fue "una buena y bonita experiencia y ahora me siento más
orgulloso de ser hondureño y miembro de la Fuerza Aérea".
Dijo que los F-5 son aparatos extraordinarios y versatiles y la decisión
de volarlo la venía madurando desde hace varios días.
El gobernante elogió a los pilotos hondureños y afirmó
que durante el vuelo el capitan le dio el mando por varios minutos,
pero "con mucha precaución".
Al consultarle sino era un riesgo volar un avión de reacción,
indicó que los "presidentes estamos preparados para todo".
Al final del vuelo, el gobernante fue recibido por sus allegados enmedio
de gritos de júbilo y recibió el bautismo por conducir
su primer vuelo en un aparato de la Fuerza Aérea.
Para algunos
ciudadanos el presidente Zelaya fue temerario al tomar el mando del
avión y sus subalternos pudieron ser responsables de cualquier
incidente que haya sufrido.
En su condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas,
el gobernante está facultado para utilizar cualquier aparato
de las Fuerza Aérea, pero no se especifica si para volarlo sin
la experiencia debida.