Dijo que
la acción del presidente “ha surtido un gran efecto interno,
un gran elevamiento de la moral, haya un orgullo de la Fuerza Aérea,
él es el comandante supremo de las fuerzas”.
En opinión de Mejía “eso le sube mucho la moral
a los pilotos porque ellos sienten que el presidente se identifica con
ellos, se siente como parte de la Fuerza Aérea”.
“Al igual que otros presidentes del mundo, él tiene todas
las atribuciones, todas las facultades, y aplaudimos el hecho que haya
sobrevolado”, apuntó.
Según dijo, con los F-5, el modelo de avión en que Zelaya
sobrevoló el jueves anterior parte del territorio nacional, “tenemos
un poco de problemas porque son aviones que no se usan mucho y de acuerdo
a las disposiciones deberíamos de volarlos más para los
adiestramientos”.
“Los pilotos que llegan a volar F-5 requieren de un gran entrenamiento,
de pasar por diversos tipos de naves hasta llegar a esa especialización,
pero cuando llegan ganando los salarios de la oficialidad, por eso perdemos
muchos que se pasan a la aviación civil”, se lamentó.
No dijo cuanto le representó al Estado el viaje del mandatario
en el F-5, aunque insistió en que el gasto es menor del que tendríamos
que hacer, nosotros deberíamos de volar mucho más los
F-5 de lo que se hace actualmente, justificó.
“Nosotros estamos en el mínimo necesario, porque el entrenamiento
en F-5 no solo es la destreza de volar, sino que ir a tirar a los polígonos
los misiles y acertar en el blanco, probar bombas y mantener la destreza
de los pilotos
Dijo que como país se hacen grandes esfuerzos para dar mantenimiento
a la flotilla de F-5 con que cuenta el país, al tiempo que reveló
que los aviones “los hemos estado reparando en Chile y afortunadamente
mantenemos nuestra flotilla que es una garantía de nuestra seguridad”.
Asimismo informó de que este fin de semana los aviones serán
exhibidos en las instalaciones de la Fuerza Aérea de Tegucigalpa,
como parte de las actividades de celebración de aniversario de
esa rama de las Fuerzas Armadas de Honduras.
Contrario a la opinión de Mejía, el Comisionado Nacional
de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, dijo que “es un
riesgo innecesario el asumido por el mandatario ya que un percance fatal
traería problemas reales y ficticios, partiendo de la conjetura
de un accidente o de un complot”.
Según Custodio, en un análisis coyuntural de cualquier
situación nacional o internacional, no es lo mismo el hecho de
que a Genaro lo botó la mula o que el piloto de cualquier avioneta
pereció en un siniestro, que el suceso de que al señor
Presidente de la República lo botó un brioso corcel y
quedó inhabilitado, o que pereció en un accidente aéreo
por volar en un avión de guerra en tiempos de paz.
“Lo fundamental no es si el jinete se quebró o no, ni el
costo del combustible del vuelo de una nave de guerra, sino el riesgo
innecesario que corrió la figura del Presidente de la República
” expresó.