“Es
un pesar que haya subido el precio tan alto, pagar 70 lempiras por un
galón de combustible evidentemente que va a tener un efecto altamente
negativo para la nación”, dijo hoy a periodistas el ex
presidente hondureño (1990-1994), Rafael Leonardo Callejas.
“Es una pena que sea así, yo siento que en la política
de combustibles ha habido demasiada improvisación, que no ha
habido una claridad, que no se ha concluido la licitación, no
se han logrado recuperar los tanques, ha pasado el tiempo, las consecuencias
están allí”.
Callejas reconoció que el manejo del precio de los carburantes
“es complejo”, no obstante estimó que en el actual
Gobierno “ha tenido mucha improvisación y una carencia
de una visión clara de que lo que buscamos es que hayan combustibles
competitivos y que eso requiere una forma diferente de ver el manejo
de los aspectos fiscales que tienen que ver con el manejo de los precios
del petróleo”.
“No es posible que seamos competitivos cuando el impuesto que
se tiene es demasiado elevado, paralelo con eso hay gastos que sobrepasan
la capacidad financiera del Estado”, señaló.
Estimó que “ha habido un exceso del gasto público
y el manejo de los carburantes y de otros servicios que tienen que ver
con temas como la energía están afectando mucho la economía
del país”.
Callejas advirtió que “esta es una situación compleja
que puede derivar inclusive en desabastecimiento, racionamiento del
combustible”.
En su opinión, la única manera de bajar el precio de los
combustibles es bajando los impuestos y para bajar los impuestos hay
que reducir el gasto público.
Haciendo uso de un nuevo estilo de comunicar las “malas”
noticias, el asesor presidencial Enrique Flores anunció el viernes
los incrementos a los carburantes, pero, resaltó, el Gobierno
está asumiendo el 76 por ciento del aumento.
Para el dirigente sindical Daniel Durón todo esto es consecuencia
del publicitado e inconcluso proceso de licitación internacional
“que ha sido uno de los problemas fundamentales para que se entre
en esta situación compleja, en donde el país, el Gobierno
no puede asumir con responsabilidad y con orientación política
este tema de los combustibles”.
Estimó que este proceso de licitación “se debe culminar
lo más pronto posible” porque “no puede Honduras
entrar en las situaciones de ambigüedad en la que actualmente se
encuentra, en el marco de la ausencia de una política energética
del país”.
“Es un problema de estructural, es un problema en donde el Estado
tiene que asumir una responsabilidad de uso racional, de austeridad,
para que la gente entienda que nos implica a todos y que tiene gran
parte de responsabilidad de lo que sucede internacionalmente”.
Durón, en declaraciones a Radio América, advirtió
que el país está en una situación complejísima
a nivel económico y social “que amerita urgentemente una
reunión, juntarse todos los sectores representativos de la sociedad
hondureña y buscar soluciones a esta crisis”.
“De lo contrario esto va sin rumbo, y de no tener un norte, no
tener una brújula por donde los países puedan transitar
lo que nos espera a la vuelta de la esquina es una situación
complicadísima a nivel social”, advirtió.