Se trata de Carlos Chinchilla, director del Canal 12 , Telemaya, del
reportero Elmer Ramírez, y del camarógrafo Marlon Dubón,
dijo el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) en un
comunicado.
El organismo indicó que –según la denuncia de Chinchilla
– las amenazas e intimidaciones provienen del crimen organizado
ligado a la banda delincuencial conocida como “Los Hidalgo”.
Según un relato de Chinchilla a C-Libre, entre el 28 y 29 de
abril, la policía de la zona efectuó un operativo en el
cual decomisó una serie de automotores robados y material eléctrico,
entre otras cosas. Entre los automotores robados y recuperados, se encontraba
un vehículo propiedad del vice-alcalde de Santa Rosa de Copán,
Rafael Rodríguez.
Indicó que según las autoridades, los sospechosos de este
ilícito pertenecen a una banda delincuencial ligada al crimen
organizado que opera en esa región conocida como “Los Hidalgo”-
Chinchilla dijo que sólo el canal 12, Telemaya, fue el único
medio de comunicación social que difundió la información,
porque el resto de medios tuvieron temor al conocer que en el delito
se encontraba implicada la banda de “Los Hidalgo”.
“Desde el fin de semana, emisarios de esa banda han llegado al
canal e incluso enviado mensajes a nuestras casas para intimidarnos
en un afán por evitar que sacáramos la información,
pero nosotros cumplimos con nuestro deber, pero sentimos que a partir
de haber sacado la noticia este lunes, los mensajes intimidatorios han
arreciado”, denunció Chinchilla al C-Libre.
“Nos dicen que nos cuidemos, que mejor no hubiéramos sacado
la información, que Los Hidalgo son gente peligrosa, y por eso
acudo ante ustedes para que recojan mi denuncia”, añadió.
Dijo que actualmente las autoridades policiales les están dando
protección, cuando salen del noticiero por la noche, “pero
esa gente sabe muy bien nuestros movimientos”, confesó
alarmado.
C-Libre dijo en su comunicado de que en un taller de ética periodística,
libertad de expresión y derecho a la información, impartido
en el 2006 por la Red Probidad y el equipo del Programa de Transparencia
Informativa de C-Libre en el occidente del país, los periodistas
confesaron que la presencia del crimen organizado es muy fuerte y su
principal limitante en el ejercicio de la libertad de expresión.
“Ellos saben adónde vivimos, qué comemos, a qué
horas salimos de la casa, a qué escuela van nuestros hijos, donde
trabajamos y nuestras horas de salida, es decir, saben todo de nosotros.
Por eso, les recomendamos que después de las diez de la noche
no anden mucho por la ciudad, pues los pueden confundir, ya que los
tiroteos aquí son frecuentes”, dijeron los periodistas
en ese taller.
Según el Observatorio de la Violencia de la estatal Universidad
Nacional Autónoma de Honduras y el Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD), junto a otras instituciones estatales, la
región de occidente es una de las zonas donde se concitan altos
niveles de violencia en el país producto de la delincuencia,
y según la policía, de una fuerte presencia del crimen
organizado.
Hace tres años, un comunicador social, el periodista German Antonio
Rivas, fue asesinado a mansalva cuando salía de su noticiero
en la ciudad de San Rosa de Copán, constituyéndose así
en el primer periodista asesinado en Honduras en los últimos
25 años, y su crimen, a la fecha, sigue impune pese a haber sido
identificados sus autores materiales los cuales se encuentran prófugos
de la ley.