"Bob
Zoellick ha tenido una larga y distinguida carrera (...) que lo ha preparado
bien para su nuevo cargo", indicó Bush, quien elogió
las dotes de liderazgo de su candidato, así como su capacidad
para motivar a los empleados y concentrarse en los resultados.
Zoellick, de 53 años, sustituiría al actual presidente,
Paul Wolfowitz, quien abandonará el cargo el próximo 30
de junio en medio de un escándalo relacionado con el ascenso
e incremento salarial de su pareja, Shaha Ali Riza, una funcionaria
del BM.
De ser confirmado, tendrá que ayudar a curar las heridas de una
institución profundamente dividida a raíz de la controversia
que provocó la caída de Wolfowitz.
El candidato de la Casa Blanca dejó hoy constancia de esas tensiones
al señalar, durante la ceremonia de nombramiento en la Casa Blanca,
que el organismo "ha pasado por momentos difíciles".
Añadió que para "todos los involucrados existen frustraciones,
ansiedades y tensiones que podrían inhibir el futuro", una
situación que describió como "entendible y remediable".
Aseguró que el organismo multilateral necesita dejar atrás
las desavenencias y dijo creer que los mejores días para el Banco
Mundial "todavía están por llegar".
Bush insistió en que su candidato es el "hombre adecuado"
para afrontar los desafíos pendientes, entre los que figura el
de restablecer la dañada reputación del Banco alrededor
del mundo.
Además, tendrá que convencer a los países donantes
que contribuyan con cerca de 30.000 millones de dólares a la
Asociación de Desarrollo Internacional (IDA), el brazo del BM
que ofrece préstamos baratos y donaciones a las naciones más
pobres.
Su nombramiento, que se filtró a la prensa ayer, ha recibido
una cálida acogida pese a perpetuar una tradición que
muchos consideran necesario eliminar: que la Casa Blanca sea la encargada
de elegir al presidente del Banco.
La costumbre se remonta a finales de la II Guerra Mundial, cuando nacieron
el BM y su institución hermana, el Fondo Monetario Internacional
(FMI), cuyo liderazgo recae siempre en manos europeas.
Líderes
políticos y organizaciones expertas en temas de desarrollo
han cuestionado esa práctica en las últimas semanas
y la propia Asociación de Empleados del Banco pidió
que la elección del candidato se basase en sus méritos
y no en su nacionalidad.
De todos modos, nada hace prever una sorpresa de última
hora, dado que EE.UU., el socio mayoritario del BM, cuenta con
el beneplácito de los líderes europeos, lo que en
principio parece más que suficiente para garantizar la
aprobación de Zoellick. |
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Aun así,
y en un gesto simbólico sin precedentes, el Consejo Ejecutivo
del BM, integrado por 24 directores que representan a los 185 miembros
de la entidad, señaló a última hora de ayer que
espera recibir más de un candidato a la presidencia.
"Cualquier director ejecutivo puede realizar nominaciones",
indicó el Consejo en un comunicado, en el que señala que
"espera recibir nominaciones hasta el 15 de junio y completar el
proceso de selección del presidente del Banco para el 30 de junio".
Zoellick, en la actualidad alto ejecutivo del banco de inversión
Goldman Sachs, tiene fama de republicano fiel pero también de
hombre pragmático, a diferencia de Wolfowitz, considerado un
ideólogo.
Nacido en 1953 en Naperville (Illinois), recibió una elitista
educación en las universidades de Swarthmore y Harvard.
Desarrolló desde joven su carrera en Washington, ciudad en la
que trabajó a partir de 1985 en el Departamento del Tesoro a
las órdenes de James Baker, quien se convirtió en uno
de sus mentores.
En su larga carrera política destaca su responsabilidad como
secretario de Comercio (2001-2005) y su puesto como "número
dos" del Departamento de Estado (febrero de 2005-junio de 2006),
donde se hizo cargo de las relaciones con China y del manejo de la crisis
en la región sudanesa de Darfur. EFE