27
de junio de 2007
Tegucigalpa
- Honduras dejó de ser un país con una población
eminentemente rural y en los últimos años entró
en un proceso acelerado de urbanización, al punto que para el
2008 se estima que el 50 por ciento de la población hondureña
estará viviendo en las principales ciudades del país.
Esos datos están contemplados en el informe del estado de la
población de Honduras 2007, presentado hoy por el Fondo de Población
de las Naciones Unidas (FNUAP) en un hotel de la capital.
En 1974, Honduras contaba con una población de 2,9 millones de
habitantes, de los cuales el 31,4 por ciento estaban concentrados en
los centros urbanos, pero en 1998 la población subió a
4,6 millones con una población urbana de 39,4 por ciento y en
el 2001 el censo fue de 6,5 millones de habitantes con un 46,3 por ciento
de ellos en las ciudades.
Este crecimiento de la población en los principales centros urbanos
del país ha traído consigo el incremento del desempleo
y la pobreza, así como la carencia de los servicios básicos
como el agua potable, saneamiento básico, energía eléctrica
y condiciones inadecuadas de vivienda.
“Por lo general estas carencias se relacionan no solo con la cobertura,
sino con la calidad de los mismos”, cita el informe.
Según el FNUAP, la población viviendo en las ciudades
pasó de un 30,3 por ciento del total en 1950, a un 46 por ciento
en el 2000.
Sin embargo, en relación a los demás países de
América Latina, Honduras ha mostrado un ritmo más lento
de urbanización, ya que en el año 2000 un 75,3 por ciento
de la población del resto del continente vivía en las
ciudades.
Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas
(INE), se estima que de continuar este proceso acelerado de migración
a las ciudades para el año 2008 más del 50 por ciento
del país estará viviendo en las ciudades, con lo que Honduras
se convertirá en país predominantemente urbano.
Un hecho relevante contenido en el informe es el hecho que entre 1998
y 2001, las ciudades que experimentaron un mayor crecimiento poblaciones
fueron Choloma con un 7,9 por ciento anual y Villanueva con 6,8 por
ciento anual, lo cual está asociado a la actividad de las maquilas
en esas ciudades.

En cambio, Tegucigalpa, la capital hondureña, creció apenas
a una tasa anual del 2,7 por ciento, “lo cual indica que ha venido
perdiendo importancia como polo de atracción de la población
y el incremento de la misma obedece principalmente al crecimiento vegetativo
de sus ciudadanos.
Desempleo y pobreza
El informe destaca que casi un tercio de la Población Económicamente
Activa (PEA) de las ciudades tiene problemas de empleo y “elevado
porcentaje de la población urbana percibe ingresos por debajo
de la línea de la pobreza.
“Muchos residentes urbanos no están en realidad en mejores
condiciones que los del campo, especialmente en las ciudades intermedias,
donde todavía persisten fuertes elementos de ruralidad y en materia
de acceso a servicios básicos, todavía se observan grandes
carencias en las ciudades”.
El informe señala que actualmente el 57,3 por ciento de la población
urbana de Honduras es menor de 25 años y esta gran masa de población
se enfrenta a retos y oportunidades específicas, como el acceso
al sistema educativo, oportunidades de empleo digno, el derecho a vivir
libres de violencia, acceso a servicios de salud, derecho a la recreación
y la oportunidad de participar en la toma de decisiones en la ciudad
que habitan.
El 74,4 por ciento de los jóvenes urbanos entre 10 y 18 años
solamente estudia, el 9 por ciento solamente trabaja, el 6,3 por ciento
estudia y trabaja y el 10,3 por ciento ni estudia ni trabaja.
El estudio establece que son los y las jóvenes urbanos los más
afectados por los problemas de desempleo y subempleo, debido a las dificultades
de la estructura productiva para absorber de manera eficiente el volumen
creciente de mano de obra que ingresa cada año al mercado de
trabajo.

En materia de salud, el problema que más afecta a los jóvenes
es el embarazo adolescente, se enfrentan cotidianamente al riesgo de
contraer el virus del Sida y la violencia.
En cuanto al tema de la violencia, el informe cita que un 10,6 por ciento
de las jóvenes entre 15 y 24 años reportan haber sido
alguna vez golpeadas o maltratadas, y resalta que muchas de las víctimas
de la violencia resultan ser jóvenes urbanos, principalmente
varones.
Finalmente, el informe expone que “más allá de los
problemas y carencias que enfrentan los y las jóvenes urbanos,
lo realmente importante es que el Estado y la sociedad en su conjunto
comiencen a visualizarlos no como víctimas de situaciones de
exclusión o potenciales victimarios”.
Más bien, agregan, deben verse como actores de desarrollo con
derecho a participar en la toma de decisiones y en la implementación
de programas y proyectos, a fin de aprovechar su creatividad y energía
en la necesaria transformación del espacio urbano.
Al acto de presentación del documento asistieron, entre otros,
Rebeca Arias, coordinadora residente del Sistema de las Naciones Unidas;
Hernando Clavijo, representante del UNFPA en Honduras; René Soler,
subdirector del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el
alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Alvarez.
Hay
que construir una ciudad para la gente y no para los carros
En una exposición, Álvarez dijo que la capital sólo
puede desarrollarse si existe una planificación que implique
el traspaso de algunos servicios básicos a la municipalidad,
Apuntó que los diferentes mandatarios nacionales y locales deben
definir sus planes de gobierno enmarcados en el ordenamiento de la ciudad,
para que los cinturones de miseria no sigan acreciendo, producto de
la migración del área rural a la urbana.
Dijo que para hacerle frente a este fenómeno es preciso que se
acelere el traspaso de la red de distribución de agua del Servicio
Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillado, SANAA, a la
municipalidad, para lo cual la comuna ha hecho su parte, mientras que
el Gobierno Central está retrazado en el proceso, pese a que
la Ley de Agua y Saneamiento establece dicha transferencia deberá
materializarse a más tardar en octubre del próximo año,
manifestó.
Según el jefe de la comuna capitalina se tiene que comenzar a
construir una ciudad para la gente y no para los carros, de manera que
debe transformarse el actual sistema de transporte para convertirlo
en uno que sea más eficiente e integrado, que amplíe su
cobertura y preste un servicio continuo y seguro.
 |
Para
obtener los recursos que requieren las obras de infraestructura
en Tegucigalpa y Comayagüela, es preciso que la Dirección
General de Transporte y la Dirección General de Tránsito,
sean traspasadas a la alcaldía porque es inaudito que estas
instituciones sean las que decidan las rutas del transporte urbano
y que cobren las multas por infracciones sin enterar esos recursos
a la municipalidad, refirió.
En el aspecto de prevención afirmó que se necesita
tener avances en las soluciones definitivas para mitigar los desastres
naturales. |
“Sabemos
que hay más de 300.000 personas que están en riesgo, esto
deja de convertirse en un problema local para convertirse en un problema
nacional y es la hora de que este gobierno y los que están por
venir, le apuesten a esta ciudad y que se aparten del sectarismo político”.
Se necesita reglas claras que sean impuestas por las fuerzas vivas para
que sirvan de guía a las próximas autoridades municipales
a efecto de que se reduzca la pobreza urbana, se estimule el acceso
a la enseñanza primaria, se mejore los servicios de salud y se
genere más equidad de género para que haya más
inversión y empleo.
El jefe municipal admitió no compartir algunas estadísticas
que indican que el abastecimiento de agua potable en la capital cubre
alrededor del 88 por ciento, pues “desde mi punto de vista, eso
no coincide con lo que yo miro cada vez que voy a los barrios y colonias”,
porque son cerca de 300 mil pobladores los que carecen de este servicio.
Álvarez tampoco comparte que se hable de que el saneamiento básico
es casi del 100 por ciento, sólo porque se considera que una
letrina es parte de este renglón.
“Para mi, eso no es calidad de vida para la gente pobre de nuestra
ciudad”, concluyó el alcalde del Distrito Central.