Tegucigalpa
- Uno de los hombres que, en su momento fue de los más buscados
por las autoridades hondureñas, el colombiano Ethalson Geovany
Mejía Hoy, a quien se le vinculaba con el supuesto tráfico
de armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) de Colombia, fue
asesinado por presuntos sicarios en las inmediaciones de la colonia Lomas
del Toncontín, al sur de la capital.
El hecho ocurrió al filo de las seis de la tarde del domingo cerca
del edificio del Fondo Hondureño de Inversión Social (Fhis).
Según testigos, un sujeto se subió al automóvil que
conducía Mejía Hoy, un turismo color blanco, y luego se
escucharon las detonaciones que le quitaron la vida.
La policía también maneja que antes de ser ejecutado, Mejía
Hoy fue interceptado por un vehículo pick up, Toyota verde 2.8,
del cual se bajó su asesino. La versión fue confirmada por
otros testigos.
El pasado 3 de abril, Mejía Hoy fue capturado en un taller de automóviles
en la colonia La Granja de la capital hondureña. En esa oportunidad
la policía le decomisó una pistola calibre 38 e inmediatamente
lo trasladó a las oficinas de la Dirección General de Investigación
Criminal (DGIC).
El ahora occiso estaba casado con la abogada, Gloria Maritza García.
Sus antecedentes
Investigaciones de la policía hondureña vinculan a Ethalson
Mejía al capo hondureño de la droga Pedro García
Montes, quien fue asesinado por sicarios en Cartagena de Indias, Colombia
en 2004.
Hasta hace poco, el colombiano Mejía Hoy se encontraba prófugo
de la justicia, mientras su esposa y abogada estaba siendo requerida por
las autoridades de Colombia, según informes de la Policía
Internacional (INTERPOL).
En su momento Gloria Maritza García fungió como apoderada
legal de Pedro García Montes.
El entonces ministro de Seguridad, Oscar Álvarez, señaló
en su momento que el colombiano era el principal contacto de García
Montes en Honduras para el intercambio de armas por drogas con las FARC.
Las autoridades hondureñas creen que el capo hondureño García
Montes transportaba alrededor de dos mil kilos de cocaína mensuales
desde Cartagena hacia Miami y Houston, Estados Unidos. La droga hacía
escala en Honduras.
Las armas eran suministradas desde Nicaragua y luego canjeadas por drogas
con las FARC, según las investigaciones.
Incluso el ministro de Seguridad llegó a decir que Ethalson Mejía
era una persona de alto rango en las filas de las FARC.
Ethalson fue capturado en el país por portar un pasaporte falso
a nombre de otra persona, pero luego liberado por decisión de los
tribunales, posteriormente desapareció, ya que era buscado intensamente
por las autoridades que le atribuían otros delitos.
Ethalson Mejía estaba acusado ante los tribunales hondureños
por varios delitos, pero se mantuvo prófugo de la justicia hasta
hace poco.
Recientemente un Tribunal de Sentencia le había suspendido la orden
de captura por el delito de rebeldía, pero mantuvo el juicio que
se le sigue por el delito de uso indebido de nombres.
Esposa responsabiliza ex ministro
La esposa de Ethalson Mejía, Gloria Maritza García, ofreció
declaraciones y pidió que respeten la memoria de su esposo porque
nunca se le demostró que estuviera vinculado al tráfico
de armas o drogas, ya que él solo estuvo acusado por uso indebido
de nombres.
Dijo que todas las acusaciones contra su esposo fueron montadas por el
ex ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, a quien responsabilizó
del hecho, así como al oficial de policía Elder Madrid Guerra.
Dijo que Ethalson se dedicaba exclusivamente a la administración
de un cibercafé en las inmediaciones de la colonia Altos de Toncontín
y antes de ser asesinado sólo le dijo que iba a pagar una deuda
a un car wash, en donde en horas de la tarde le habían lavado sus
vehículos.
García desconoce los motivos por los cuales ejecutaron a su esposo,
ya que no tenía problemas con nadie y dijo que serán las
autoridades pertinentes las que determinarán los móviles
y los responsables.
Dijo que ya avisó a los parientes de su compañero de hogar
en Colombia, pero desconoce si iban a venir a Honduras a llevarse sus
restos o si van permitir que sean sepultados en el país. |